Moscú.- El Gobierno de Rusia aseguró este viernes que la reciente acusación presentada por la Fiscalía de Alemania contra un exoficial ucraniano por el sabotaje de los gasoductos Nord Stream confirma las denuncias que Moscú ha sostenido desde el inicio de las investigaciones sobre las explosiones ocurridas en septiembre de 2022.

El portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, afirmó que la imputación presentada por las autoridades alemanas respalda la versión rusa de que el “régimen de Kiev” estuvo implicado en el ataque contra una infraestructura energética estratégica para Europa.

“Esto confirmó la información de la que contábamos prácticamente desde el inicio de esta historia”, declaró Peskov, quien calificó la destrucción de los gasoductos como “un acto terrorista contra una infraestructura crítica de la Unión Europea”.

El funcionario ruso consideró además que los países miembros de la Unión Europea deberían tomar en cuenta esta acusación al evaluar una eventual adhesión de Ucrania al bloque comunitario y calificó como “muy paradójico” que Alemania continúe suministrando apoyo militar a Kiev.

Las declaraciones se producen después de que la Fiscalía alemana presentara el martes cargos contra un exoficial ucraniano identificado como Serguéi K., a quien señala como uno de los participantes en la operación que destruyó los ductos Nord Stream 1 y Nord Stream 2.

De acuerdo con la acusación, el exmilitar habría actuado bajo órdenes de “las autoridades estatales de Ucrania” con el objetivo de afectar los ingresos que Rusia obtenía por la exportación de gas natural hacia Europa.

Las explosiones que dañaron ambos gasoductos ocurrieron el 26 de septiembre de 2022 en aguas del mar Báltico, provocando importantes fugas de gas y generando una crisis geopolítica en torno a la seguridad de la infraestructura energética europea.

Tras el incidente, los gobiernos de Alemania, Dinamarca y Suecia iniciaron investigaciones, aunque optaron por no hacer públicos sus resultados completos. Rusia criticó esa decisión y reclamó sin éxito participar en las pesquisas.

Desde el inicio del caso, Moscú ha sostenido diversas hipótesis sobre la autoría del sabotaje. En 2022, el presidente Vladímir Putin afirmó que el ataque solo pudo haber sido ejecutado por un actor con amplias capacidades técnicas y experiencia en operaciones de ese tipo, insinuando la posible participación de Estados Unidos durante la administración del entonces presidente Joe Biden.

Posteriormente, la portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores de Rusia, María Zajárova, aseguró que Moscú dispone de pruebas sobre una presunta implicación tanto de Estados Unidos como del Reino Unido en el atentado, aunque dichas evidencias no han sido presentadas públicamente.

En 2023, el periodista de investigación estadounidense Seymour Hersh publicó un reportaje en el que atribuyó la responsabilidad del sabotaje a la Casa Blanca, versión que fue rechazada por el Gobierno estadounidense.

Por otro lado, diversas investigaciones difundidas por medios occidentales apuntaron a la posible participación de un grupo de sabotaje ucraniano que habría utilizado el yate Andrómeda para ejecutar la operación. Esos reportes también señalaron que la misión habría sido coordinada por el ciudadano ucraniano Serguéi Kuznetsov.

La nueva acusación presentada por la Fiscalía alemana representa uno de los señalamientos judiciales más directos hasta ahora sobre la presunta participación de ciudadanos ucranianos en el sabotaje de los gasoductos, aunque el caso continúa abierto y las autoridades alemanas no han informado sobre una resolución definitiva respecto a las responsabilidades del ataque.

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