Teherán.- El presidente del Parlamento iraní, Mohammad Bagher Ghalibaf, llamó este viernes a fortalecer las relaciones estratégicas entre Irán y China, al tiempo que lanzó una contundente advertencia al asegurar que la República Islámica no permitirá ninguna “interferencia” de Estados Unidos en el estratégico estrecho de Ormuz, una de las principales rutas para el comercio mundial de petróleo.

Durante un encuentro con el vicepresidente del Comité Permanente de la Asamblea Popular Nacional de China, He Wei, Ghalibaf sostuvo que el nuevo escenario geopolítico en Medio Oriente hace indispensable estrechar la cooperación entre Teherán y Pekín.

“Esperamos elevar el nivel de las relaciones estratégicas entre ambos países. Las circunstancias de Irán y China en los asuntos regionales han cambiado y el fortalecimiento de los vínculos contribuirá a reducir las tensiones en el mundo”, afirmó el legislador iraní.

El funcionario acusó además a Estados Unidos de mantener una política de unilateralismo en el ámbito internacional y consideró que una mayor coordinación política y económica entre Irán y China resulta fundamental para preservar la estabilidad en el golfo Pérsico y el sudoeste asiático.

“Los estadounidenses siguen una política de unilateralismo a escala mundial y, para reducir las tensiones y evitar su expansión, es de gran importancia una estrecha coordinación política y económica entre Irán y China. El momento es muy importante para la coordinación en el golfo Pérsico y el sudoeste de Asia”, expresó.

Ghalibaf destacó que Irán ha facilitado el tránsito de embarcaciones chinas por el estrecho de Ormuz y fue enfático al declarar que Teherán no permitirá la intervención estadounidense en esa vía marítima estratégica.

“Lo digo con claridad: la República Islámica de Irán no permitirá ninguna interferencia de Estados Unidos en el estrecho de Ormuz”, subrayó.

Asimismo, informó que, tras una reciente visita oficial a Omán, ambas naciones acordaron coordinar la regulación del tráfico marítimo en la zona, iniciativa que también será consultada con los demás países ribereños del golfo Pérsico.

En materia de seguridad regional, el presidente del Parlamento iraní sostuvo que Israel busca obstaculizar cualquier posibilidad de entendimiento entre Irán y Estados Unidos; sin embargo, aseguró que la capacidad de disuasión militar de la República Islámica evitará el estallido de un nuevo conflicto armado.

Por su parte, China ha reiterado en diversas ocasiones su rechazo a la escalada militar en la región, al advertir que los enfrentamientos y cualquier interrupción del tránsito marítimo por el estrecho de Ormuz tendrían consecuencias directas sobre los mercados internacionales de energía y la economía global.

Pekín también ha condenado los ataques lanzados por Estados Unidos e Israel contra territorio iraní, calificándolos como una agresión no provocada y una violación al derecho internacional, al tiempo que ha insistido en privilegiar el diálogo y las soluciones diplomáticas para evitar una mayor desestabilización en Medio Oriente.

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