El senador brasileño aseguró que organizó su salida del país por temor a terminar en prisión, como su padre, Jair Bolsonaro, condenado a 27 años por tentativa de golpe de Estado. También rechazó reconocer la victoria electoral de Luiz Inácio Lula da Silva y volvió a cuestionar el resultado sin presentar pruebas.
BRASIL.- El político de 45 años explicó, en una entrevista publicada el 5 de noviembre por el diario estadounidense The New York Times, que tomó la decisión de abandonar Brasil junto con su esposa, sin recibir ayuda de gobiernos extranjeros ni de otras personas.
“Fue todo obra mía. No hubo ayuda de absolutamente nadie, de ningún gobierno”, afirmó. Sin embargo, se negó a revelar los detalles de su traslado a Estados Unidos y aseguró que se llevará ese secreto a la tumba.
Su salida de Brasil ocurrió después de que las autoridades le ordenaran entregar sus pasaportes, en medio de investigaciones relacionadas con presunto lavado de dinero, corrupción y financiamiento electoral irregular. Aunque enfrenta estas indagatorias, hasta el momento no ha sido acusado formalmente de ningún delito.

No obstante, la versión de Bolsonaro sobre su viaje contrasta con información publicada por medios internacionales, que señala que un funcionario de la Casa Blanca habría gestionado el avión privado que lo trasladó a Miami y que su ingreso a territorio estadounidense habría contado con autorización directa del presidente Donald Trump. El recorrido incluyó escalas en Ecuador y Argentina, donde habría recibido la visita de un asesor del mandatario Javier Milei. InfoMoney+2
Durante la entrevista, el senador también manifestó que decidió marcharse porque consideraba prácticamente inevitable terminar en prisión, como su padre, Jair Bolsonaro, quien cumple arresto domiciliario tras recibir una condena de 27 años y tres meses por tentativa de golpe de Estado y otros delitos.
Flávio reiteró que es inocente y acusó al Poder Judicial brasileño de actuar con motivaciones políticas y de mantener una postura excesivamente rigurosa contra su familia.
En el ámbito electoral, el excandidato se negó a reconocer la victoria de Luiz Inácio Lula da Silva y sostuvo, sin presentar pruebas, que el resultado de los comicios era matemáticamente imposible. También volvió a expresar sospechas sobre el funcionamiento de las urnas electrónicas brasileñas, pese a que su propio partido reconoció el resultado electoral.
“Perdí ante el sistema”, manifestó, aunque admitió que sus cuestionamientos difícilmente modificarán el desenlace de la elección.
El caso ha generado atención internacional por las circunstancias de su salida de Brasil, las investigaciones que enfrenta y sus señalamientos contra el proceso electoral. Mientras tanto, Bolsonaro mantiene su postura de desconocer la victoria de Lula y asegura que continuará defendiendo su inocencia desde Estados Unidos. UOL Noticias+2


