Las autoridades paraguayas decomisaron automóviles valuados en 1.4 millones de dólares durante un segundo allanamiento a la residencia de Miguel Vázquez Villasanti, quien fue enviado a prisión preventiva por presuntas irregularidades financieras; también aseguraron un yate y dos aeronaves.
Asunción, Paraguay.– Autoridades paraguayas aseguraron nueve vehículos de alta gama, con un valor aproximado de 1.4 millones de dólares, durante un segundo allanamiento realizado el 5 de noviembre en la residencia de Miguel Vázquez Villasanti, fundador y exdirectivo de Ueno Bank, institución financiera que se encuentra bajo intervención por presuntas irregularidades.
El operativo permitió el decomiso de automóviles de marcas exclusivas, entre ellos un Mercedes-Benz Brabus 500 G blindado, valuado en aproximadamente 550 mil dólares; un Bentley Continental GT, cuyo precio oscila entre 300 mil y 400 mil dólares, y un Porsche 911 GT3, estimado entre 211 mil y 274 mil dólares.
La lista también incluye un Mercedes-Benz Clase G, un AMG GT 63, un Lexus LX, un BMW de la serie M, así como una camioneta Toyota Tacoma y una Toyota RAV4.
Este aseguramiento se suma a otros bienes vinculados al empresario, entre ellos un yate de su propiedad y dos aeronaves registradas a nombre de Ueno Bank y Grupo Vázquez, respectivamente. Además, las autoridades decretaron la inhibición general de vender y gravar sus bienes, así como medidas sobre cuentas bancarias de directivos y empresas relacionadas.
El primer allanamiento a la residencia de Vázquez Villasanti se efectuó el 3 de noviembre, cuando las autoridades únicamente aseguraron documentación que forma parte de las investigaciones.
Un día después, el empresario, de 36 años, fue enviado a prisión preventiva por determinación judicial, luego de ser imputado por los presuntos delitos de lesión de confianza, tentativa de estafa, conducta indebida en situaciones de crisis y violación de la obligación de llevar libros de comercio.
El caso ha generado una crisis financiera y política en Paraguay, debido a las presuntas irregularidades detectadas en Ueno Bank, entidad que fue sometida a un procedimiento de resolución por parte del Banco Central paraguayo. La controversia incluso alcanzó al presidente Santiago Peña, quien enfrentó un proceso de juicio político y presentó su renuncia, cuya resolución quedó pendiente por falta de quórum legislativo.
Vázquez Villasanti fue una de las figuras más visibles de la nueva generación empresarial paraguaya. Como fundador y vicepresidente primero de Ueno Bank, encabezó el crecimiento de una institución que apostó por la banca digital y extendió su presencia a distintos sectores económicos y deportivos.
Antes de asumir el liderazgo de este proyecto, dirigió Credicentro, empresa prestamista heredada de su padre y posteriormente transformada en Ueno Holding, principal accionista del banco. Su formación incluye estudios en finanzas, gestión empresarial y transformación digital, así como programas ejecutivos en Harvard y la Universidad de Miami.
En entrevistas con medios locales, el empresario llegó a expresar su aspiración de convertir a Paraguay en un referente económico regional y desarrollar empresas con valoraciones superiores a los mil millones de dólares, conocidas como unicornios.
La influencia de Ueno también alcanzó al deporte, particularmente al futbol paraguayo. La marca dio nombre al estadio Defensores del Chaco y estableció acuerdos comerciales con los clubes Olimpia y Cerro Porteño.

Sin embargo, el desplome de la institución financiera cambió el panorama para su fundador, quien ahora enfrenta un proceso penal mientras las autoridades continúan asegurando bienes y reuniendo elementos para esclarecer las presuntas operaciones irregulares.
El caso ha sido comparado por medios brasileños con el del empresario Daniel Vorcaro, vinculado al Banco Master de Brasil, también investigado por presunto fraude financiero, en un contexto de cuestionamientos sobre el crecimiento acelerado de nuevos grupos financieros en Sudamérica.


