En Macuspana, pequeños productores comienzan a recuperar sus hatos con el nacimiento de nuevas crías y el acompañamiento técnico; el programa suma 23 Comunidades de Aprendizaje Pecuario, integradas por 545 familias, que han producido mil 792 becerros.
MACUSPANA, TAB.- Después de años de dificultades para mantener la actividad ganadera, familias productoras de Los Bitzales, en Macuspana, comienzan a recuperar sus hatos y a generar nuevas oportunidades de ingresos mediante el Crédito Ganadero a la Palabra, un programa que busca fortalecer la producción pecuaria y mejorar la economía de las comunidades rurales de Tabasco.
En esta zona de canales, bordos y tierras bajas, donde las condiciones naturales representan un desafío para las actividades productivas, las nuevas generaciones de becerros y el crecimiento de los vientres ganaderos representan una oportunidad para recuperar una de las principales actividades económicas de la región.

A través de tres Comunidades de Aprendizaje Pecuario (CAP) establecidas en Los Bitzales, los beneficiarios reciben acompañamiento técnico para mejorar la reproducción, alimentación y manejo de sus animales, además de fortalecer sus capacidades como pequeños productores.
En el municipio de Macuspana operan 23 comunidades de este tipo, integradas por 545 familias, que hasta ahora han logrado producir mil 792 crías, de las cuales 960 son hembras y 832 machos.

RECUPERAN SU PATRIMONIO GANADERO
Para Osvaldo Ramos Acosta, pequeño productor de Los Bitzales, el programa representa una oportunidad para recuperar una actividad que durante años perdió fuerza en el municipio y que, asegura, anteriormente beneficiaba principalmente a los grandes ganaderos.
“Macuspana había perdido su identidad ganadera. Nada más quedaba Jonuta. Pero gracias a este programa, nuevamente resurge. Antes solo se beneficiaba a los ganaderos ricos, pero ahora, por primera vez, vemos que se están acordando de nosotros y nos ha estado apoyando el Gobernador. Además, ahora gracias a Dios ya tengo un técnico y me asesora, antes no tenía y perdí muchas vacas”, relató.

En su corral, los siete becerros permanecen junto a sus madres, mientras las tres novillonas que aún faltaban ya se encuentran preñadas. El productor explicó que más de la mitad de su ganado registra avances reproductivos y que la calidad genética de los sementales está permitiendo obtener crías con buenas características.
Con estos resultados, está próximo a cumplir la meta de entregar los primeros vientres contemplados en el esquema de apoyo, para posteriormente continuar con la reproducción y crecimiento de su propio hato.
EL BENEFICIO LLEGA A LAS FAMILIAS
La recuperación ganadera también representa una oportunidad para las nuevas generaciones. Roberto Jr., hijo de Roberto Muñoz Rodríguez, otro de los beneficiarios, destacó que el programa ha permitido que su familia encuentre nuevas expectativas de desarrollo mediante el trabajo conjunto.

Explicó que ya cuentan con animales próximos a entregarse y confían en que el semental continúe reproduciéndose para incrementar el número de cabezas de ganado.
“Hay esperanza. Todos tienen el Crédito Ganadero en los Bitzales, y me imagino que va a crecer el hato ganadero y va a haber carne y leche para el consumo familiar y en los mercados. Ha cambiado mucho aquí. Antes no te hablaban para trabajar el ganado, y ahora hasta ingreso hay”, expresó.
Para las familias participantes, el crecimiento de sus animales no solamente significa aumentar su patrimonio, sino también generar condiciones para disponer de alimentos, comercializar productos y contar con una fuente de ingresos que contribuya a mejorar su calidad de vida.

AVANZA EL PROGRAMA EN TABASCO
De acuerdo con el director Pecuario de la Secretaría de Desarrollo Agropecuario y Pesca, Miguel Saddam Nazur, al cierre de octubre de 2026 el programa Crédito Ganadero a la Palabra había llegado a 10 de los 17 municipios de Tabasco.
En ese periodo se habían entregado alrededor de mil 500 paquetes, integrados por 15 mil novillonas y mil 500 sementales, como parte de la estrategia para repoblar el hato ganadero estatal.

Con el acompañamiento técnico y la reproducción de los animales, el programa busca que los apoyos se conviertan en patrimonio productivo para las familias, fortalezcan la economía rural y contribuyan a recuperar la vocación ganadera de comunidades como Los Bitzales, donde el nacimiento de cada becerro representa una nueva oportunidad para salir adelante.


