Disturbios en Bilbao y Barcelona dejaron vehículos incendiados, comercios afectados y decenas de detenidos, mientras en Madrid cientos de docentes bloquearon la Gran Vía para exigir mejoras laborales y una negociación con las autoridades educativas.
MADRID, ESPAÑA.- España registró una jornada de tensión social marcada por disturbios, actos vandálicos y movilizaciones en distintas ciudades. En Bilbao, manifestantes incendiaron vehículos y contenedores de basura; en Barcelona se reportaron incendios, destrozos y saqueos en comercios, mientras que en Madrid cientos de profesores salieron a las calles para exigir respuestas a sus demandas laborales.
De acuerdo con información publicada por el diario El Mundo, los incidentes en Bilbao ocurrieron después de una concentración contra la visita del periodista y activista de ultraderecha Vito Quiles. Aunque la mayoría de los asistentes se dispersó durante la tarde del lunes, un grupo de personas encapuchadas protagonizó disturbios y prendió fuego a varios vehículos y contenedores de basura.
En Barcelona, una jornada de violencia dejó incendios, 14 aparadores destrozados y saqueos en establecimientos comerciales. Los reportes citados señalaron la detención de al menos 100 personas, de las cuales aproximadamente una cuarta parte serían menores de edad.
Los incidentes reflejaron un escenario de tensión en las calles españolas, donde las protestas por motivos políticos y sociales coincidieron con enfrentamientos y afectaciones a la actividad comercial.
Profesores bloquean la Gran Vía de Madrid
En la capital española, cientos de docentes de la enseñanza pública no universitaria ocuparon durante aproximadamente una hora la Gran Vía, como parte de la novena jornada de la huelga indefinida del sector en la Comunidad de Madrid.
Los manifestantes se concentraron frente a la Consejería de Educación, ubicada en la calle de Alcalá, para exigir una negociación con la responsable del área, Mercedes Zarzalejo, quien, según los participantes, se ha negado a reunirse con el comité de huelga.
Poco antes de las 13:00 horas, los profesores desplegaron una pancarta en el edificio de La Unión y el Fénix, en la confluencia de las calles Alcalá y Virgen de los Peligros, con el mensaje “Zarzalejo, negocia con la pública” y la imagen de una silla. La lona fue retirada alrededor de las 13:30 horas, entre abucheos de los manifestantes.
Posteriormente, los docentes avanzaron hacia la Gran Vía, donde varias furgonetas de la Policía Nacional bloquearon su paso entre las calles Clavel y Alcalá, a la altura del edificio Metrópolis.
Algunos profesores se sentaron sobre la vía pública y corearon consignas como “Educación pública”, “Zarzalejo, siéntate” y “Somos docentes, no delincuentes”. Durante la concentración también se registraron momentos de tensión entre los agentes y los manifestantes.
La Policía Nacional cargó contra algunos participantes al término de la movilización frente a la Consejería de Educación. Los docentes comenzaron a abandonar gradualmente el tramo ocupado y el tráfico se restableció alrededor de las 14:00 horas.
Exigen mejores condiciones laborales
Los profesores señalaron que la huelga responde al deterioro de sus condiciones laborales y a la falta de avances en las negociaciones con las autoridades regionales.
Entre las principales demandas de los sindicatos convocantes, entre ellos CCOO, UGT, CGT, STEM, CNT y Solidaridad Obrera, así como de colectivos educativos, se encuentran la reducción de las horas lectivas, la disminución del número de alumnos por aula, el refuerzo de la atención a la diversidad y una mejora salarial de 600 euros mensuales.
También reclaman reducir la carga burocrática y mejorar las instalaciones escolares, incluidas las condiciones de climatización de los centros educativos.
La propuesta sindical plantea establecer jornadas lectivas de 17 horas semanales para Secundaria, Formación Profesional y Régimen Especial, y de 22 horas para Infantil y Primaria.
Los docentes Miguel y Rubén, participantes en la movilización, expresaron su preocupación por la falta de avances y compararon la magnitud de las protestas actuales con las movilizaciones de 2011, cuando surgió la llamada marea verde en defensa de la educación pública.
Las reivindicaciones ya habían sido trasladadas a las puertas de la Asamblea de Madrid, donde los profesores exigieron abrir una mesa de negociación. Sin embargo, la presidenta regional, Isabel Díaz Ayuso, calificó el movimiento como una huelga política y vinculó su convocatoria con la actividad de los sindicatos ante las elecciones.
Los representantes del profesorado rechazaron que sus demandas se reduzcan a una disputa política y mantienen la presión para alcanzar acuerdos sobre salarios, carga laboral y recursos educativos.
Mientras continúan las protestas, los episodios registrados en Bilbao, Barcelona y Madrid muestran distintos focos de tensión en España, desde disturbios con daños materiales hasta movilizaciones laborales que han provocado bloqueos viales y enfrentamientos con las fuerzas de seguridad.


