Valentina Molodaya fue enviada a prisión preventiva sin derecho a fianza, acusada de obstruir actividades militares, difundir información sobre posiciones de tropas e incitar a disturbios. Su detención ocurrió después de denunciar la retención y presuntas torturas de alrededor de 40 hombres en un sótano cercano a Kiev.

UCRANIA.- La médica ucraniana Valentina Molodaya, quien denunció la existencia de una presunta prisión clandestina en una instalación de la Guardia Nacional de Ucrania, fue detenida por el Servicio de Seguridad de ese país y enviada a prisión preventiva sin derecho a fianza, en medio de la polémica generada por el hallazgo de decenas de personas retenidas y presuntamente torturadas.

De acuerdo con medios locales, el caso salió a la luz la noche del 2 de octubre, cuando fueron localizados alrededor de 40 hombres en el sótano de una vivienda ubicada en la provincia de Kiev, presuntamente vinculada al cuerpo militar Azov.

Según testimonios y reportes médicos difundidos sobre el lugar, entre los retenidos había personas con lesiones graves, necrosis y fracturas de columna vertebral. También se reportó la posible existencia de una persona fallecida y un adolescente en estado de choque.

Por su parte, la Guardia Nacional ucraniana sostuvo que el inmueble funcionaba como un punto de despliegue temporal para personas movilizadas y desertores, versión que no disipó las denuncias sobre las condiciones en las que se encontraban los hombres.

El descubrimiento provocó protestas frente al inmueble, donde se registraron enfrentamientos violentos, disparos y utilización de gases lacrimógenos. Ante la presión de los manifestantes, las personas retenidas fueron finalmente evacuadas y entregadas a los servicios de ambulancias.

Acusan a la médica de incitar disturbios

Molodaya, quien hizo pública la denuncia y acudió al lugar para exigir acceso a los retenidos, compareció esposada ante un tribunal el 4 de octubre, donde se determinó imponerle prisión preventiva sin posibilidad de fianza.

Las autoridades le atribuyen presuntos delitos de obstrucción a las actividades militares, difusión de información sobre la ubicación de tropas e incitación a disturbios masivos.

De acuerdo con la acusación, la médica habría difundido información manipuladora en redes sociales con la intención de generar repercusión pública y provocar manifestaciones.

Durante la audiencia, Molodaya explicó que recibió un mensaje de una mujer cuyo esposo se encontraba entre los retenidos. Según su testimonio, el hombre había sido sometido a una intervención quirúrgica que le dejó una abertura intestinal y, pese a su delicado estado de salud, no recibía atención médica.

La denunciante aseguró que posteriormente le informaron que su esposo no era el único afectado y que las personas retenidas estaban siendo sometidas a torturas.

La médica también defendió su presencia en el lugar y explicó que es propietaria y directora de la clínica Prime, dedicada a ofrecer servicios médicos, incluida la atención de emergencias. Aseguró que cuenta con preparación y documentación para desempeñar distintas funciones sanitarias, incluso en ambulancias.

“Puedo desempeñar cualquier función si se trata de la vida y la salud de una persona. Presté juramento al pueblo de Ucrania”, declaró al abandonar la sala del tribunal.

La incluyen en portal radical ucraniano

El caso también generó controversia en medios y plataformas digitales, donde Molodaya recibió críticas por su intervención y por las circunstancias de su denuncia.

Su nombre fue incorporado al portal ucraniano Mirotvórets, que la calificó de “provocadora profesional” y la señaló como participante en supuestas operaciones informativas especiales de Rusia.

Además de la médica, otras dos personas fueron detenidas bajo acusaciones relacionadas con los acontecimientos. Una mujer es señalada por presuntamente solicitar el traslado de un integrante de la Guardia Nacional fuera de su unidad bajo el argumento de una emergencia médica, mientras que un hombre habría aceptado participar como paramédico durante ese traslado.

La detención de Molodaya mantiene abierta la controversia sobre las condiciones de retención de personas movilizadas en Ucrania, las denuncias de posibles abusos dentro de instalaciones militares y la actuación de las autoridades frente a quienes hacen públicas estas acusaciones. Las imputaciones contra la médica deberán ser acreditadas durante el proceso judicial.

Deja un comentario