El hallazgo ocurrió en la aldea de Bahbit Al-Hagar, donde Khaled Khalil realizaba sus labores habituales n un invernadero. La escultura, de 1.6 metros de altura, fue reconocida por las autoridades como una representación del célebre faraón del Antiguo Egipto.
EGIPTO.- Un agricultor egipcio descubrió una monumental escultura atribuida a Ramsés II mientras trabajaba en un invernadero de pepinos en la aldea de Bahbit Al-Hagar, en la gobernación de Gharbia, Egipto. El hallazgo llamó la atención de las autoridades y de los medios locales por su relevancia arqueológica.
El protagonista del descubrimiento, Khaled Khalil, realizaba sus actividades agrícolas cotidianas cuando encontró un bloque cubierto de grabados. Tras dar aviso a las autoridades, se confirmó que se trataba de una cabeza escultórica de aproximadamente 1.6 metros de altura, correspondiente a una representación del histórico faraón.
Khalil reconoció que nunca imaginó encontrar una pieza de semejante magnitud mientras cultivaba pepinos bajo cubierta. Su descubrimiento trascendió a nivel nacional y fue reconocido por representantes del Gobierno egipcio.
El ministro de Turismo y Antigüedades, Sherif Fathy, rindió homenaje al agricultor durante una reunión en la que también estuvo presente el gobernador de Gharbia. En tono de broma, el funcionario comentó: “Mira, los pepinos traen antigüedades”, en alusión a las circunstancias inusuales en las que ocurrió el hallazgo.

Ramsés II, uno de los faraones más célebres de Egipto
Ramsés II, conocido como Ramsés el Grande, vivió entre 1303 y 1213 antes de Cristo y fue el tercer faraón de la dinastía XIX. Ascendió al trono a los 25 años y gobernó durante aproximadamente 66 años, periodo en el que consolidó su poder y promovió importantes campañas militares y proyectos arquitectónicos.
Su legado incluye la construcción y ampliación de templos, ciudades y monumentos que todavía forman parte del patrimonio histórico egipcio. Por su prolongado reinado, su influencia política y sus obras monumentales, es considerado una de las figuras más destacadas del Imperio Nuevo.
El descubrimiento en Bahbit Al-Hagar vuelve a poner de relieve la riqueza arqueológica de Egipto, donde piezas de gran valor histórico pueden permanecer ocultas durante siglos y salir a la luz en circunstancias inesperadas, incluso durante las labores agrícolas cotidianas.


