Brasilia.- El Gobierno de Brasil anunció que aplicará contramedidas comerciales y recurrirá a la Organización Mundial del Comercio (OMC) luego de que Estados Unidos informara la imposición de un arancel adicional de entre 10 y 12.5 por ciento a los países que, según Washington, no han adoptado medidas suficientes para combatir el trabajo forzoso o en condiciones de esclavitud.
En un comunicado difundido por el gobernante Partido de los Trabajadores (PT), la administración del presidente Luiz Inácio Lula da Silva calificó la decisión estadounidense como “completamente arbitraria e injustificada” y adelantó que activará los mecanismos previstos en la Ley de Reciprocidad, aprobada por unanimidad por el Congreso brasileño.
Asimismo, el gobierno confirmó que presentará el caso ante el mecanismo de solución de controversias de la Organización Mundial del Comercio, al considerar que la medida carece de fundamentos legales y comerciales.
La nueva respuesta de Brasil se suma a las acciones emprendidas desde mediados del mes pasado para enfrentar otro arancel del 25 por ciento impuesto por Estados Unidos a productos brasileños. En aquella ocasión, el gobierno de Lula sostuvo que las justificaciones presentadas por Washington no correspondían con la realidad de la relación comercial entre ambos países.

El canciller Mauro Vieira afirmó entonces que las negociaciones con funcionarios estadounidenses incluyeron exigencias que calificó como desproporcionadas.
“Lo que incomoda al Gobierno de Estados Unidos es el hecho de que Brasil no se haya doblegado a pretensiones desmedidas y peticiones irracionales presentadas durante las negociaciones. En otras palabras, exigían nuestra capitulación”, declaró el ministro de Relaciones Exteriores.
Como parte de la estrategia para mitigar el impacto de los aranceles, el presidente Lula anunció recientemente una nueva etapa del programa “Brasil Soberano”, mediante el cual se destinarán recursos equivalentes a unos 3 mil 650 millones de dólares en líneas de crédito para empresas afectadas por las medidas comerciales de Estados Unidos.
Los apoyos estarán dirigidos principalmente a compañías de los sectores del acero, aluminio, industria automotriz, madera, carbón, papel y azúcar, considerados entre los más expuestos a las restricciones comerciales.
Tras firmar el decreto correspondiente en el Palacio de Planalto, Lula expresó confianza en que el país podrá superar el conflicto comercial.
“Tenemos las condiciones para salir más fortalecidos de esta crisis. Tenemos que encontrar una salida”, afirmó el mandatario.
La nueva disputa comercial abre un nuevo frente de tensión entre Brasil y Estados Unidos, mientras ambas naciones mantienen diferencias sobre las políticas arancelarias y el alcance de las medidas adoptadas por Washington en materia de comercio internacional y derechos laborales.


