Alejandro Calderón Alipi señaló que hasta el momento no se ha registrado un incremento en la tasa de enfermedades en Los Agaves, aunque sí aumentaron las consultas por dolor de cabeza e irritación de ojos.
Villahermosa, Tab.— La Secretaría de Salud de Tabasco no ha detectado, hasta el momento, un incremento en la tasa de enfermedades entre habitantes de las comunidades cercanas a los “mecheros” de Petróleos Mexicanos (Pemex), en la zona de Los Agaves.
El secretario de Salud, Alejandro Calderón Alipi, reconoció, sin embargo, que se ha registrado un aumento en las consultas médicas por molestias como dolor de cabeza e irritación de ojos, síntomas que han sido reportados por habitantes de la zona.
El funcionario explicó que actualmente los centros de salud se encuentran bajo control del IMSS-Bienestar, aunque existe coordinación entre la dependencia federal y el Gobierno del Estado para garantizar atención oportuna a la población y reducir las posibles molestias.

Se requiere un estudio de mayor alcance
Calderón Alipi indicó que, hasta ahora, los registros disponibles no muestran un impacto en la tasa de enfermedades, aunque consideró necesario realizar estudios con un periodo de seguimiento más amplio para determinar si existe alguna relación entre las emisiones y posibles afectaciones a la salud.
“No hemos detectado incremento, quizás habría que hacer un estudio con más tiempo, son estudios que se pueden llevar meses o años para una buena conclusión. Hoy en las consultas sí ha habido aumento en molestias, dolor de cabeza, irritación de ojos, pero todavía no algo que impacte en la tasa”, precisó.
Mantienen atención médica en comunidades
Ante la posibilidad de enviar brigadas médicas específicamente a las comunidades afectadas, el secretario señaló que en el municipio de Centro se mantienen caravanas permanentes de salud, mediante las cuales se ofrecen diversos servicios, incluida la atención médica.
Añadió que también existe coordinación con la Jurisdicción Sanitaria de Centro para dar seguimiento a las necesidades de los habitantes y atender los casos que presenten algún tipo de molestia.
De esta manera, las autoridades mantienen vigilancia sobre las condiciones de salud de la población cercana a los “mecheros”, mientras se plantea la necesidad de contar con estudios de mayor duración que permitan evaluar posibles efectos a largo plazo.


