Moody’s estima que la petrolera mexicana necesitará transferencias públicas de al menos 8 mil 900 millones de dólares anuales para cumplir con sus obligaciones financieras, mientras persisten retos en producción y refinación.

Ciudad de México.— Petróleos Mexicanos (Pemex) requerirá transferencias del gobierno federal por alrededor de 57 mil millones de dólares entre 2026 y 2030 para cubrir las amortizaciones de su deuda, de acuerdo con estimaciones de la calificadora Moody’s.

Durante la conferencia anual de la firma, Roxana Muñoz, analista de Moody’s, explicó que la empresa petrolera necesitaría recibir al menos 8 mil 900 millones de dólares anuales en apoyos gubernamentales para hacer frente a sus compromisos financieros.

La especialista señaló que, si Pemex cubre año con año los vencimientos de deuda previstos hasta 2030, el monto acumulado podría alcanzar los 57 mil millones de dólares, sin considerar refinanciamientos ni nueva deuda de corto plazo.

“En realidad, hacia adelante esperamos que el respaldo va a ser al menos de 10 mil millones de dólares cada año”, señaló Muñoz, al advertir que esta necesidad podría prolongarse más allá de cinco años si no se producen cambios significativos en la operación de la empresa.

Refinanciamiento no eliminaría necesidad de apoyo

Muñoz explicó que el proyecto de presupuesto para 2027 ya contempla amortizaciones de deuda de Pemex y consideró que, aunque la petrolera recurra nuevamente a los mercados financieros para refinanciar sus compromisos, continuará necesitando respaldo del gobierno.

La analista recordó que Pemex ya acudió este año al mercado local y realizó una emisión por alrededor de mil 500 millones de dólares, pero consideró que estas operaciones no serían suficientes para eliminar la necesidad de apoyo público.

De acuerdo con su estimación, durante los próximos tres a cinco años la petrolera requerirá al menos recursos equivalentes a las amortizaciones correspondientes al año siguiente.

Producción enfrenta presión

La calificadora también señaló que Pemex enfrenta desafíos en su capacidad para incrementar de manera sostenida la producción de hidrocarburos.

Muñoz indicó que, pese al gasto destinado a contener el descenso de las reservas de petróleo y gas, la producción total de líquidos de la empresa ha disminuido cerca de 11 por ciento desde 2018, hasta ubicarse en un mínimo de aproximadamente 1.6 millones de barriles diarios en 2025.

Aunque recientemente la producción se ha estabilizado, la especialista advirtió que a mediano plazo podría verse afectada si disminuyen las inversiones destinadas a exploración y producción.

Refinación acumula pérdidas

Otro de los factores señalados por Moody’s es el desempeño del segmento de refinación. La calificadora estimó que las pérdidas acumuladas en esta actividad alcanzaron aproximadamente 31 mil 500 millones de dólares entre 2019 y 2022.

Para la firma, estas cifras muestran que la asignación de capital de Pemex no se ha traducido hasta ahora en un crecimiento sostenido de la producción ni de la rentabilidad.

El panorama planteado por Moody’s coloca las necesidades financieras de Pemex y el respaldo gubernamental como factores centrales para las perspectivas de la empresa durante los próximos años, particularmente ante los vencimientos de deuda y los desafíos para elevar su producción y mejorar sus resultados operativos.

Deja un comentario