ARABIA SAUDITA.- La tensión entre Arabia Saudita y el movimiento hutí de Yemen aumentó este sábado luego de un intercambio de ataques que elevó la preocupación por la apertura de un nuevo frente de conflicto en Oriente Medio, con afectaciones a infraestructura estratégica y amenazas a la seguridad del transporte marítimo en el mar Rojo.
Durante la madrugada, Arabia Saudita llevó a cabo bombardeos contra posiciones hutíes en la ciudad portuaria de Hodeida. De acuerdo con el movimiento yemení, los ataques alcanzaron instalaciones de telecomunicaciones y la isla de Kamaran, donde una mujer resultó herida, además de provocar daños materiales.
Por su parte, las autoridades sauditas señalaron que las operaciones estuvieron dirigidas contra instalaciones militares utilizadas por los hutíes para amenazar embarcaciones comerciales que transitan por el mar Rojo, una de las rutas marítimas más importantes para el comercio internacional.
En respuesta, los hutíes lanzaron una ofensiva con misiles contra varias zonas de Arabia Saudita. Entre los objetivos se ubicó la región de Jizán, donde se reportaron explosiones y daños en instalaciones de Saudi Aramco, considerada la mayor productora de petróleo del mundo y principal exportadora de crudo del reino.
Asimismo, se informó de ataques contra la base aérea Rey Khalid y de interrupciones en el suministro eléctrico en algunos sectores, aunque las autoridades sauditas no han detallado el alcance total de los daños.
El portavoz militar hutí, Yahya Saree, confirmó que el movimiento respondió a los bombardeos sauditas con dos operaciones dirigidas contra instalaciones vinculadas a Saudi Aramco.
Según el vocero, los ataques alcanzaron objetivos estratégicos en Jizán y Yanbu mediante el empleo de misiles balísticos, misiles de crucero y drones, asegurando que lograron impactos directos.
Saree advirtió además que las fuerzas hutíes están preparadas para ampliar sus operaciones militares bajo la estrategia de “bloqueo por bloqueo” y “escalada por escalada”, en caso de que continúen las acciones militares contra territorio yemení.

El intercambio de hostilidades ocurre en un contexto de creciente tensión, luego de que el movimiento hutí anunciara un bloqueo naval contra Arabia Saudita y reivindicara recientes ataques contra embarcaciones sauditas.
El pasado lunes, los hutíes informaron el cierre del estrecho de Bab el Mandeb para barcos sauditas, una ruta estratégica que conecta el mar Rojo con el golfo de Adén y el océano Índico, al separar Yemen de Yibuti y Eritrea.
La organización señaló que la medida constituye una represalia bajo el principio de “ojo por ojo” por el cerco impuesto por Arabia Saudita y los recientes bombardeos contra el aeropuerto internacional de Saná.
La nueva escalada mantiene en alerta a la comunidad internacional debido al riesgo de afectaciones al suministro energético global y al tránsito marítimo por una de las rutas comerciales más importantes del mundo.


