Investigadores de la Universidad Johns Hopkins identificaron un subtipo de células basales, denominado WIF1+, que es más abundante en la zona de transición de la próstata y aparece en mayor proporción en tejidos con hiperplasia prostática benigna. El hallazgo podría abrir nuevas vías para investigar tratamientos, aunque todavía no demuestra que estas células causen la enfermedad.

Washington, EE. UU.— Investigadores de la Universidad Johns Hopkins identificaron un subtipo de células que podría estar relacionado con el desarrollo de la hiperplasia prostática benigna (HPB), una afección frecuente en hombres mayores de 50 años que provoca el agrandamiento de la próstata y puede dificultar la salida de la orina.

El hallazgo se centra en las células basales denominadas WIF1+, detectadas en mayor abundancia en la zona de transición de la próstata, una región que rodea la uretra y donde suele producirse el crecimiento asociado con esta enfermedad.

Para llegar a estos resultados, los científicos utilizaron una técnica conocida como secuenciación de ARN de célula única, mediante la cual analizaron cerca de 130 mil células procedentes de tejido prostático no tumoral de 10 hombres con cáncer de próstata.

El análisis permitió identificar distintos tipos celulares y determinar que las células WIF1+ se encontraban especialmente concentradas en la zona de transición. En evaluaciones adicionales, los investigadores también observaron una mayor proporción de estas células en muestras de tejido con hiperplasia prostática benigna.

De acuerdo con los científicos, el perfil molecular de este subtipo celular sugiere que podría participar en la remodelación de los tejidos y en los mecanismos de comunicación entre células, procesos que posiblemente intervienen en el desarrollo de la HPB.

Un posible camino para futuras terapias

La hiperplasia prostática benigna ocurre cuando la próstata aumenta de tamaño y comprime progresivamente la uretra. Esta presión puede ocasionar síntomas como dificultad para comenzar a orinar, disminución de la fuerza del chorro urinario, necesidad de orinar con mayor frecuencia y despertares nocturnos para acudir al baño.

Aunque se trata de una afección benigna y no equivale al cáncer de próstata, sus síntomas pueden afectar el descanso y la calidad de vida, especialmente cuando el crecimiento dificulta el vaciamiento de la vejiga.

Los resultados del estudio fueron publicados el 10 de septiembre en la revista científica The Journal of Pathology. Sin embargo, los autores no demostraron que las células WIF1+ sean la causa directa del agrandamiento prostático.

Por ello, serán necesarios nuevos estudios para determinar si estas células intervienen activamente en la aparición o progresión de la enfermedad, así como para establecer si pueden convertirse en una posible diana para el desarrollo de tratamientos.

La investigación aporta nuevas pistas sobre la diversidad celular de la próstata y los mecanismos biológicos que podrían participar en su crecimiento. No obstante, el hallazgo todavía se encuentra en una etapa de investigación básica y no representa, por ahora, una nueva opción terapéutica disponible para los pacientes.

Fuente científica: The Journal of Pathology.

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