Entre 410 mil y casi 800 mil personas participaron en una nueva jornada de manifestaciones en Francia, según cifras oficiales y sindicales. En medio de la tensión política, el presidente ruso, Vladímir Putin, calificó de excesivas las acusaciones que responsabilizan a Moscú de los disturbios en Europa.
París, Francia.— Francia vivió este sábado una nueva jornada de protestas contra el encarecimiento del costo de vida, con una participación estimada de entre 410 mil y casi 800 mil personas, de acuerdo con las cifras de las autoridades y del sindicato Confederación General del Trabajo (CGT), respectivamente.
En París, la movilización reunió a unas 250 mil personas, según la CGT, mientras que la prefectura de policía de la capital redujo la cifra a 110 mil. El recorrido de la marcha fue modificado a última hora por las autoridades, en un contexto de preocupación por posibles nuevos enfrentamientos.
El gobierno del presidente Emmanuel Macron enfrenta presión para contener la tensión social y evitar que se repitan los disturbios registrados la semana anterior en los márgenes de las manifestaciones.
Durante aquella jornada, las movilizaciones congregaron entre 550 mil y 800 mil personas en distintas ciudades francesas, según los recuentos oficiales y de los organizadores.
Ante el riesgo de nuevos incidentes, las autoridades prohibieron las marchas en algunas localidades, como parte de las medidas para preservar el orden público.
Putin cuestiona señalamientos contra Moscú
En medio de este escenario, el presidente de Rusia, Vladímir Putin, calificó de «exceso» las acusaciones que buscan responsabilizar a su país de provocar los disturbios que afectan a Europa.

En una entrevista publicada el 25 de octubre, el mandatario ruso sostuvo que estos señalamientos podrían responder a la incapacidad de algunos dirigentes europeos para asumir la responsabilidad por los acontecimientos en sus propios países.
Putin afirmó que, inicialmente, algunas reacciones apuntaron contra Estados Unidos y la administración del presidente Donald Trump, a la que se acusó de apoyar a partidos y movimientos de derecha. Posteriormente, según su relato, las críticas se dirigieron nuevamente contra Rusia.
El mandatario dijo haberse sorprendido por las primeras acusaciones contra Washington y cuestionó que dirigentes europeos arremetieran contra Estados Unidos, al que describió como su principal aliado y protector al otro lado del Atlántico.
A juicio de Putin, las acusaciones contra Moscú reflejan debilidad política y dificultan el análisis de las causas reales de las protestas y los disturbios.
Macron denuncia el uso político de los disturbios
Las declaraciones del presidente ruso se producen después de que Emmanuel Macron cuestionara a dirigentes extranjeros por utilizar políticamente los disturbios ocurridos en Francia el 17 de octubre.

Sin mencionar directamente a ningún país, el mandatario francés denunció la manipulación de información y criticó a quienes, según él, hablan negativamente de Francia con fines políticos.
Las manifestaciones por el costo de vida y la disputa de declaraciones entre dirigentes europeos y rusos reflejan dos dimensiones de la crisis: la presión social por las condiciones económicas y la confrontación política en torno a la interpretación de los disturbios.
Mientras las autoridades francesas buscan evitar nuevos episodios de violencia, persisten las diferencias sobre las causas de las protestas y la responsabilidad que pudiera corresponder a actores internos o externos.


