Guadalupe Taddei pidió a los integrantes del Consejo General no dejarse amedrentar ni extorsionar ante las críticas, mientras consejeros y representantes partidistas advirtieron riesgos para la estabilidad institucional, la fiscalización y la imparcialidad del árbitro electoral.

Con llamados a defender la autonomía del Instituto Nacional Electoral (INE) y fuertes cuestionamientos sobre su actuación reciente, inició formalmente el proceso electoral 2026-2027, en una sesión del Consejo General marcada por advertencias sobre la credibilidad del organismo y las condiciones en las que se desarrollarán los próximos comicios.

Durante la sesión, la consejera presidenta del INE, Guadalupe Taddei Zavala, pidió a los integrantes del órgano electoral no dejarse amedrentar ni extorsionar “con ningún tipo de amenazas, posicionamientos”.

Luego de escuchar las intervenciones de consejeros y representantes de los partidos políticos, varios de los cuales alertaron sobre una posible merma en la autonomía y credibilidad del instituto, Taddei afirmó que no atenderá los pronósticos negativos sobre el desarrollo del proceso.

“No haré caso de los malos augurios”, sostuvo, al señalar que esas advertencias no son las que están orientando el trabajo del instituto en el arranque de la elección.

Advierten riesgo de una elección cuestionada

El consejero Arturo Castillo abrió las intervenciones con una crítica al escenario actual y consideró que existen condiciones para enfrentar “el escenario perfecto para una elección cuestionada”.

A su juicio, uno de los principales problemas es que el INE “parece haber claudicado a su función de vigilar y arbitrar las elecciones”.

Castillo sostuvo que durante los últimos meses el árbitro electoral habría dejado de vigilar de manera efectiva el cumplimiento de los tiempos electorales por parte de los partidos, así como la intervención de fuerzas políticas y gobiernos en la organización y observación de los comicios.

Afirmó que esto no obedecería a un desconocimiento de la legislación, sino a una supuesta renuncia a vigilar eficazmente su cumplimiento.

El consejero también cuestionó los cambios realizados en la estructura operativa del instituto y aseguró que se han debilitado mecanismos internos de rendición de cuentas.

Según Castillo, durante 2026 fueron designados 12 nuevos titulares de direcciones ejecutivas y unidades técnicas, algunos de ellos, dijo, sin cumplir con los requisitos legales, mientras que al menos 836 personas fueron despedidas.

Añadió que otro factor de preocupación es la negativa de algunos partidos a sujetarse a las leyes, así como una tendencia de otros poderes del Estado a transferir cada vez más atribuciones al INE, incluso algunas que no le corresponderían, mientras se le asigna menos presupuesto.

Morena defiende al instituto

En contraste, la presidenta de Morena, Ariadna Montiel, defendió la actuación del organismo electoral y cuestionó el papel que, dijo, tuvieron los partidos del llamado viejo régimen en el pasado.

Recordó que durante años, afirmó, esas fuerzas políticas convirtieron al árbitro electoral en parte de sus estrategias y sostuvo que hubo momentos en que se avalaron fraudes electorales.

En ese contexto, mencionó el caso del exconsejero electoral Lorenzo Córdova, quien actualmente representa a un partido político.

No obstante, Montiel manifestó su confianza en el actual Consejo General del INE para conducir adecuadamente el proceso electoral que comienza.

Subrayó que la democracia es construida por el pueblo y llamó a fortalecer instituciones al servicio del Estado de derecho y de la ciudadanía.

PAN y PRI alertan por estabilidad y fiscalización

El representante del PAN, Víctor Hugo Sondón, puso sobre la mesa la reciente renuncia de Claudia Arlett Espino a la Secretaría Ejecutiva del INE.

Aunque reconoció que se han argumentado motivos personales y de salud, consideró que el momento en que ocurrió la dimisión genera cuestionamientos sobre la estabilidad institucional del árbitro electoral.

A ello sumó los riesgos que, desde su perspectiva, enfrenta el proceso, entre ellos la violencia y una eventual intervención del crimen organizado.

Por su parte, el dirigente nacional del PRI, Alejandro Moreno, señaló que si bien la dimensión de la elección es importante, la verdadera relevancia del proceso radica en las condiciones políticas e institucionales en las que se desarrollará.

Moreno cuestionó además decisiones recientes del INE, entre ellas la falta de emisión oportuna de lineamientos para regular, controlar y fiscalizar los gastos relacionados con procesos políticos internos.

También expresó preocupación por la eliminación de mecanismos de compulsa que, según explicó, permitían detectar la posible participación de los llamados Servidores de la Nación como observadores electorales.

Con estas posiciones encontradas, el INE arrancó el proceso electoral 2026-2027 en medio de un debate interno sobre su autonomía, capacidad de fiscalización y papel como árbitro de los comicios, mientras su presidencia busca mantener el control institucional frente a las críticas y advertencias de consejeros y partidos.

Deja un comentario