Ciudad de México.- La inflación en México continuó desacelerándose durante la primera quincena de julio de 2026 al ubicarse en 3.10 por ciento anual, su nivel más bajo desde la segunda quincena de diciembre de 2020, informó este viernes el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).

De acuerdo con el Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC), los precios registraron un incremento de 0.07 por ciento respecto a la quincena inmediata anterior, lo que representó un ligero repunte después de cuatro quincenas consecutivas con variaciones negativas.

Con este resultado, la inflación general acumuló ocho quincenas consecutivas de desaceleración y permaneció por cuarta lectura seguida dentro del rango objetivo del Banco de México, establecido entre 3 y 4 por ciento.

La disminución en la inflación fue impulsada principalmente por la baja en los precios de diversos productos agropecuarios y alimentos frescos, especialmente frutas, verduras y algunos productos pecuarios.

Entre los productos con mayores reducciones destacó el jitomate, cuyo precio cayó 13.18 por ciento respecto a la quincena anterior, moderando su incremento anual a 14.35 por ciento, luego de haber registrado aumentos superiores al 100 por ciento durante el primer trimestre del año.

También registraron bajas el gas doméstico LP, con una disminución de 0.50 por ciento; los automóviles, con una reducción de 0.26 por ciento; además del chile serrano, aguacate y tomate verde, cuyos precios retrocedieron 5.17, 2.59 y 3.24 por ciento, respectivamente.

El componente no subyacente, que incluye productos agropecuarios, energéticos y tarifas autorizadas por el gobierno, registró una disminución quincenal de 0.23 por ciento y acumuló siete quincenas consecutivas de moderación, ubicándose en 0.21 por ciento anual, su menor nivel desde la primera quincena de agosto de 2023.

En contraste, la inflación subyacente, considerada un mejor indicador de la tendencia de los precios a mediano y largo plazo, continuó mostrando presiones derivadas del aumento en servicios relacionados con la temporada vacacional de verano y del sector restaurantero.

Entre los productos y servicios que registraron los mayores incrementos de precios durante la primera mitad de julio se encuentran el transporte aéreo, con un aumento de 12.44 por ciento; los servicios turísticos en paquete, con 6.22 por ciento; las computadoras, con 4.52 por ciento; así como el pollo, el transporte colectivo y la vivienda propia, que también reportaron incrementos.

Asimismo, los precios en loncherías, fondas, torterías y restaurantes similares mantuvieron una tendencia al alza, reflejando el efecto del incremento en los costos de los servicios.

El comportamiento de la inflación fortalece las expectativas de estabilidad en los precios durante los próximos meses y mantiene abierto el margen para que el Banco de México continúe evaluando ajustes en su política monetaria, siempre que la trayectoria inflacionaria permanezca dentro de su objetivo.

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