Teherán. El Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán (CGRI) informó que durante la noche del 20 al 21 de julio lanzó una nueva ofensiva con misiles y drones contra instalaciones militares de Estados Unidos en Kuwait, en el marco de la creciente escalada bélica entre ambos países.
De acuerdo con la versión difundida por medios oficiales iraníes, la operación fue ejecutada por la Fuerza Aeroespacial del CGRI y tuvo como objetivo diversos sistemas de defensa, radares e infraestructura militar utilizados por las fuerzas estadounidenses.
Según el comunicado, los ataques alcanzaron la base aérea Ahmad Al Jaber, donde, presuntamente, fueron destruidos un radar de alerta temprana, un sistema de radar para defensa antimisiles, un radar AN/FPS-117, un sistema de defensa aérea Patriot y un sistema de comunicaciones satelitales que respaldaba las operaciones de defensa aérea de Estados Unidos.
Asimismo, el CGRI aseguró haber atacado un hangar de drones MQ-9 Reaper ubicado en la base aérea Ali Al Salem, donde varios de estos vehículos aéreos no tripulados habrían sido destruidos o sufrido daños de consideración.
Por su parte, el Ejército iraní informó que también empleó drones de ataque unidireccional para impactar otros objetivos militares estadounidenses en territorio kuwaití.

Entre ellos mencionó edificios administrativos y antenas de radiogoniometría en la base de Arifjan, una zona de estacionamiento de helicópteros en el campamento Al Udairi, así como un edificio destinado al alojamiento de tropas en la base aérea Ahmad Al Jaber.
Hasta el momento, las autoridades estadounidenses no han confirmado de manera independiente los daños reportados por Irán ni han emitido un balance oficial sobre las presuntas afectaciones en las instalaciones militares señaladas.
La ofensiva ocurre en un contexto de intensificación del conflicto entre Washington y Teherán, luego de varios días de intercambios de ataques militares que incluyen bombardeos estadounidenses sobre territorio iraní y operaciones de represalia contra bases de Estados Unidos en distintos puntos de Medio Oriente.
En paralelo, el Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM) anunció recientemente la reanudación del bloqueo naval sobre puertos iraníes, medida que forma parte de la estrategia de presión militar y económica impulsada por Washington.
La nueva acción reivindicada por el CGRI incrementa la tensión en la región del Golfo Pérsico y alimenta la preocupación internacional por una posible expansión del conflicto, debido a la importancia estratégica de Kuwait como sede de instalaciones militares estadounidenses y por el riesgo que representa para la estabilidad regional y las rutas energéticas internacionales.


