El nuevo mandatario colombiano enfrenta críticas por un video difundido durante su visita a una de las zonas más afectadas por el terremoto, mientras su Gobierno avanza en un marcado cambio de rumbo en política exterior.
COLOMBIA.- Una polémica se desató en Colombia tras la visita del presidente Abelardo De la Espriella al municipio de El Cairo, Valle del Cauca, una de las localidades afectadas por el terremoto de magnitud 7,4 registrado el pasado 10 de agosto.
Videos difundidos en redes sociales muestran el momento en que el mandatario llega en una camioneta y, mientras un grupo de personas lo espera en el exterior, se escucha la expresión “manos arriba”. Instantes después, De la Espriella se asoma por la ventanilla del vehículo y pronuncia un mensaje de respaldo político: “Firme por El Cairo. El Cairo tiene presidente con el ‘Tigre’”.
Las imágenes generaron cuestionamientos entre usuarios de redes sociales, algunos de los cuales calificaron el episodio como una “puesta en escena” y cuestionaron la forma en que se desarrolló el encuentro con habitantes de la zona afectada por el desastre natural.
La controversia ocurre en medio de los primeros días del nuevo Gobierno, cuya agenda se ha visto alterada por las consecuencias del terremoto, pero que, paralelamente, ha comenzado a implementar cambios significativos en la política exterior colombiana.
Giro hacia Israel y Estados Unidos
La administración de De la Espriella ha marcado distancia respecto a la política internacional de su antecesor, Gustavo Petro, y ha impulsado un acercamiento con Israel y Estados Unidos.
Durante su etapa como presidente electo, De la Espriella acordó con Israel el restablecimiento de las relaciones diplomáticas, suspendidas por Petro en mayo de 2024 en medio de la guerra en la Franja de Gaza.
El nuevo Gobierno también reconoció la soberanía de Israel sobre los Altos del Golán, territorio sirio ocupado por Israel y cuya anexión no es reconocida por Naciones Unidas. La decisión provocó rechazo de Siria y de varios países de Medio Oriente, entre ellos Egipto, Catar, Arabia Saudita, Jordania, Yemen y Turquía, además de la Liga Árabe.
El cambio también alcanzó la relación con Washington. Colombia formalizó su incorporación al denominado Escudo de las Américas, una coalición militar promovida por la administración de Donald Trump con el objetivo declarado de combatir a organizaciones vinculadas con el narcotráfico.
En este marco, el Pentágono informó que Bogotá solicitó la posibilidad de realizar operaciones militares conjuntas para combatir a grupos considerados terroristas. La propuesta generó debate en el Congreso colombiano, debido a que un eventual ingreso de tropas estadounidenses al territorio nacional requeriría autorización del Senado.
Cuestionamientos por la ayuda humanitaria
El nuevo rumbo político también ha generado críticas en torno a la atención de la emergencia provocada por el terremoto.
Periodistas y sectores de la oposición cuestionaron que Colombia haya aceptado equipos internacionales de rescate procedentes de Estados Unidos, Israel, Ecuador y El Salvador, señalando que podría existir un criterio político o ideológico detrás de la selección.
El Gobierno colombiano rechazó esa acusación. El canciller Ómar Bula aseguró que no se ha excluido a ningún país por razones ideológicas y sostuvo que las autoridades trabajan con las naciones que han ofrecido asistencia sin considerar su orientación política.
Mientras continúan las labores de atención a las comunidades afectadas por el terremoto, la controversia en torno a la visita presidencial a El Cairo se suma al debate sobre el estilo del nuevo mandatario y sobre el profundo viraje que su administración pretende imprimir a la política exterior colombiana.


