El comandante en jefe del Ejército iraní, Amir Hatami, lanzó la advertencia durante una ceremonia por el Día del Periodista, mientras Teherán endurece su discurso frente a Estados Unidos.
TEHERÁN.- El comandante en jefe del Ejército de Irán, Amir Hatami, anunció una recompensa de 30 mil dólares para cualquier fuerza iraní que capture o elimine a un soldado estadounidense que participe en una eventual invasión al territorio iraní.
De acuerdo con la agencia Tasnim, Hatami realizó la declaración durante una ceremonia con motivo del Día del Periodista, donde señaló que la medida cuenta con el respaldo de la población iraní y será implementada con participación ciudadana.
El anuncio se produce en un contexto de creciente tensión entre Teherán y Washington, marcado por amenazas, advertencias militares y una disputa estratégica en torno al estrecho de Ormuz.
Irán promete no ceder ante Estados Unidos
Paralelamente, la Jefatura del Estado Mayor Conjunto de Irán emitió un mensaje dirigido a Estados Unidos, en el que aseguró que las fuerzas iraníes mantendrán su resistencia ante cualquier agresión.
El organismo militar afirmó que no retrocederá hasta alcanzar lo que calificó como una “derrota total del enemigo estadounidense-sionista en la región”, así como hasta garantizar los derechos del pueblo iraní.

La declaración también hizo referencia al liderazgo del ayatolá Mojtaba Jamenei, al reiterar que Teherán no cederá ante lo que considera acciones agresivas de Washington.
El pronunciamiento refleja el endurecimiento de la retórica iraní frente a Estados Unidos, en momentos en que ambas naciones intercambian advertencias sobre posibles acciones militares y el control de rutas estratégicas.
Trump amenaza con asumir control del estrecho de Ormuz
La tensión aumentó después de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmara durante un discurso en Nueva York que, tras lo que describió como una derrota de Irán, declararía el estrecho de Ormuz como parte del territorio estadounidense.
Trump también sostuvo que Washington ya controla “de facto” la estratégica vía marítima y aseguró que ningún barco podría atravesarla sin autorización estadounidense.
El estrecho de Ormuz es una de las principales rutas energéticas del mundo y conecta el golfo Pérsico con el golfo de Omán y el mar Arábigo, por lo que cualquier confrontación en esa zona podría tener repercusiones internacionales.
Teherán rechaza las pretensiones de Washington
Desde Irán, las declaraciones del mandatario estadounidense fueron rechazadas de manera contundente.
El viceministro de Relaciones Exteriores iraní, Kazem Gharibabadi, sostuvo que el estrecho de Ormuz “ha sido, es y será iraní”, y afirmó que su control no puede alcanzarse mediante declaraciones políticas, publicaciones en redes sociales, despliegues militares o decretos.
El funcionario instó a Estados Unidos a reconocer, según su postura, las derrotas estratégicas que ha sufrido en la región.
Con el intercambio de amenazas entre ambos gobiernos, el estrecho de Ormuz vuelve a colocarse en el centro de la disputa geopolítica, mientras Irán advierte que responderá ante cualquier incursión estadounidense y Washington mantiene una postura de presión sobre Teherán.


