Familiares de personas desaparecidas recorren comunidades de la sierra de Chilpancingo para promover la denuncia anónima sobre posibles fosas clandestinas y visibilizar la crisis de desapariciones, previo a la Brigada Nacional de Búsqueda que se realizará en octubre.

Chilpancingo, Gro.- Integrantes de colectivos de familiares de personas desaparecidas iniciaron este lunes una jornada de difusión y sensibilización en comunidades de la sierra de Chilpancingo, con el objetivo de visibilizar la crisis de desapariciones en Guerrero y promover la colaboración ciudadana para localizar posibles fosas clandestinas.

La actividad marca el inicio de los trabajos preparatorios para la Brigada Nacional de Búsqueda, que se llevará a cabo del 15 al 30 de octubre en la entidad.

Representantes de los colectivos María Herrera y Guerrero No Más Desaparecidos comenzaron las acciones en la comunidad de Amojileca, donde sostuvieron encuentros con habitantes y realizaron la pega de fichas de búsqueda de personas desaparecidas.

Buscan apoyo ciudadano e información anónima

Juan Carlos Trujillo, fundador del colectivo María Herrera, explicó que uno de los principales objetivos de la jornada es invitar a la ciudadanía a colaborar de forma anónima proporcionando información sobre la posible ubicación de fosas clandestinas, mediante el acercamiento con las parroquias católicas, como parte de los llamados acuerdos por la paz.

Por su parte, la activista María Herrera Magdaleno, madre de cuatro hijos desaparecidos —dos en Veracruz y dos en Guerrero— y una de las principales impulsoras del movimiento de madres buscadoras en México, llamó a detener el delito de desaparición de personas.

Durante su mensaje, expresó que las familias ya no desean seguir enfrentando el dolor y la incertidumbre que provoca la ausencia de sus seres queridos, e hizo un llamado a la sociedad para sumarse a los esfuerzos de búsqueda.

“Solo queremos encontrarlos”

La dirigente del colectivo Hasta Encontrarlos Guerrero, Diana Rufino Tapia, enfatizó que las acciones emprendidas no buscan señalar responsables, sino obtener información que permita localizar los restos de personas desaparecidas.

Explicó que para las familias lo más importante es conocer el paradero de sus seres queridos y brindarles una sepultura digna que les permita cerrar un largo proceso de incertidumbre.

“Vivimos en un cúmulo de emociones; no sabemos si están o no con vida. Lo único que queremos es encontrarlos”, expresó.

Iglesia ofrece apoyo a las madres buscadoras

Los integrantes de los colectivos fueron recibidos en Amojileca por el sacerdote Baltazar Vega Ramos, quien reconoció el trabajo de las madres buscadoras y ofreció el respaldo de la Iglesia católica para recibir información sobre posibles sitios de inhumación clandestina.

El presbítero celebró una misa por el inicio de la jornada e hizo un llamado a orar por las víctimas de la violencia y por las personas que permanecen desaparecidas.

Recorrerán comunidades de la sierra

Tras las actividades en Amojileca, los colectivos continuaron la jornada en las comunidades de Xocomanatlán, Omiltemi, San Vicente, Coapango y Chautipan, esta última marcada por la desaparición de seis personas ocurrida en 2024.

Ese caso forma parte de una serie de hechos registrados entre el 21 y el 27 de octubre de 2024, cuando desaparecieron 17 personas presuntamente mientras realizaban actividades comerciales en la comunidad de El Epazote, entre los municipios de Chilapa y Quechultenango.

El 6 de noviembre de 2024, los cuerpos de once de las víctimas fueron encontrados dentro de una camioneta abandonada sobre la Autopista del Sol. Desde entonces, el paradero de las seis personas restantes continúa siendo desconocido.

La jornada de sensibilización busca fortalecer la participación ciudadana antes del inicio de la Brigada Nacional de Búsqueda y mantener visible la exigencia de verdad y justicia para miles de familias afectadas por la desaparición de personas en Guerrero.

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