Nueva Jersey, Estados Unidos. España volvió a escribir una página dorada en la historia del futbol mundial al proclamarse campeona del Mundial 2026, tras derrotar 1-0 a Argentina en una final intensa y cargada de emoción que se resolvió hasta la prórroga en el Estadio Nueva York, en Nueva Jersey.
Un gol de Ferran Torres al minuto 106 le dio a la Roja su segundo título mundial, 16 años después de la histórica conquista en Sudáfrica 2010. El delantero, que ingresó desde el banquillo, aprovechó una asistencia de cabeza de Nico Williams para definir de zurda dentro del área y desatar la celebración española.
La selección dirigida por Luis de la Fuente encontró en los cambios la fórmula para romper el equilibrio de un partido dominado desde la posesión, pero en el que se topó durante más de 100 minutos con la extraordinaria actuación del guardameta argentino Emiliano “Dibu” Martínez.
Desde el arranque, España asumió el control del balón y buscó abrir el marcador. Lamine Yamal avisó apenas al minuto cinco con un disparo que controló Martínez. Más tarde, Mikel Oyarzabal probó suerte desde fuera del área al 39′, mientras que Marc Cucurella estuvo cerca con un potente remate al 43′.
Argentina, en contraste, sufrió para generar peligro. La Albiceleste no registró un solo disparo durante el primer tiempo y, antes del descanso, perdió por lesión al defensor Lisandro Martínez, sustituido por Nicolás Otamendi.

En la segunda mitad, el dominio español se acentuó. Dani Olmo exigió al arquero argentino con un disparo de media distancia al minuto 64, mientras que Ferran Torres y Pau Cubarsí también estuvieron cerca de marcar, encontrando siempre la respuesta del “Dibu”, quien mantuvo con vida a su selección.
El desenlace comenzó a inclinarse en el tiempo agregado. Al minuto 90+3, Enzo Fernández fue expulsado por doble amonestación, dejando a Argentina con diez jugadores para afrontar la prórroga. Aun así, Martínez volvió a salvar a los sudamericanos al desviar un potente tiro libre de Lamine Yamal en la última acción del tiempo reglamentario.
España mantuvo la presión en el alargue. Al minuto 96 le fue anulado un gol a Nico Williams y poco después el arquero argentino volvió a intervenir con una espectacular atajada tras un remate del propio extremo.
La insistencia encontró recompensa al minuto 106. Nico Williams ganó un balón aéreo dentro del área y habilitó de cabeza a Ferran Torres, quien conectó un zurdazo para vencer, por fin, a Emiliano Martínez y firmar el único tanto de la final.
Argentina intentó reaccionar pese a la desventaja numérica. En la última jugada del encuentro, al minuto 120+2, Giuliano Simeone tuvo la oportunidad del empate tras un tiro de esquina, pero su disparo se fue desviado, sellando el triunfo español.

Un campeón sólido de principio a fin
España cerró un torneo caracterizado por la solidez defensiva y la eficacia en los momentos decisivos. Inició su participación en el Grupo H con un empate sin goles frente a Cabo Verde y posteriormente venció 4-0 a Arabia Saudita y 1-0 a Uruguay para avanzar como líder de su sector.
En la fase de eliminación directa derrotó con autoridad 3-0 a Austria en dieciseisavos de final. Posteriormente superó 1-0 a Portugal en un intenso clásico ibérico gracias a un gol de Mikel Merino en el minuto 90.
En cuartos de final dejó en el camino a Bélgica por 2-1, con otro tanto decisivo de Merino tras un rebote generado por un disparo lejano de Pau Cubarsí. En semifinales confirmó su condición de favorito al imponerse 2-0 a Francia en el Estadio Dallas.
Con el triunfo sobre Argentina, la selección española coronó un recorrido sobresaliente que combinó una defensa prácticamente infranqueable, un futbol de posesión dominante y la capacidad de resolver los encuentros en los momentos de mayor presión.
Dieciséis años después de levantar su primera Copa del Mundo en Sudáfrica, la Roja volvió a la cima del futbol internacional para conquistar la segunda estrella de su historia y consolidarse entre las grandes potencias del balompié mundial.


