LIMA.- La segunda vuelta presidencial en Perú se mantiene en un escenario de máxima incertidumbre, con un empate técnico entre el candidato de izquierda, Roberto Sánchez, y la aspirante conservadora Keiko Fujimori, mientras el voto de los peruanos residentes en el extranjero podría convertirse en el factor decisivo para definir al próximo mandatario del país.

De acuerdo con el más reciente reporte de la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE), con el 94.714 por ciento de las actas contabilizadas, Sánchez, candidato de Juntos Por el Perú, registra el 50.086 por ciento de los votos válidos, frente al 49.914 por ciento obtenido por Fujimori, representante de Fuerza Popular.

La estrecha diferencia mantiene en vilo al país sudamericano, donde aún quedan por contabilizar menos de cinco mil actas electorales. De ese total, casi la mitad corresponde a sufragios emitidos por ciudadanos peruanos en el extranjero, otorgándoles un protagonismo sin precedentes en la definición de una elección presidencial.

Además del voto exterior, el resultado final dependerá de las actas pendientes en regiones de difícil acceso, especialmente en zonas de la Amazonía peruana y del Valle de los Ríos Apurímac, Ene y Mantaro (Vraem), una extensa área andina y selvática considerada estratégica por su complejidad geográfica y política.

La Cancillería peruana informó que desde la mañana de este lunes comenzó el traslado del material electoral procedente del exterior hacia las instalaciones de la ONPE, proceso que concluirá el próximo miércoles 10 de junio.

Mientras continúa el conteo, ambos candidatos han llamado a la serenidad y al respeto de las instituciones electorales. Tanto Roberto Sánchez como Keiko Fujimori reiteraron sus mensajes de calma a sus simpatizantes y solicitaron esperar los resultados oficiales antes de emitir conclusiones sobre el desenlace de la contienda.

Por su parte, el Jurado Nacional de Elecciones (JNE), organismo encargado de proclamar oficialmente al ganador de los comicios, advirtió que el proceso podría prolongarse varias semanas debido a la estrechez de los resultados y a la revisión de las actas pendientes.

La autoridad electoral señaló que la proclamación del próximo presidente podría producirse dentro de los próximos 30 días, una situación que refleja la intensa polarización política que atraviesa Perú y que mantiene a millones de ciudadanos atentos a cada actualización del escrutinio.

Con una diferencia mínima entre ambos contendientes y miles de votos aún por contabilizar, la elección presidencial peruana se perfila como una de las más cerradas y disputadas de la historia reciente del país.

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