El Ejército iraní advirtió que Estados Unidos deberá aceptar las nuevas condiciones de navegación o enfrentar costos mayores, mientras Teherán mantiene cerrada la estratégica vía marítima.
Teherán.— El Ejército de Irán afirmó que el nuevo orden establecido por la República Islámica en el estrecho de Ormuz es “irreversible”, en medio de la creciente tensión con Estados Unidos y de las restricciones al tránsito marítimo en una de las principales rutas energéticas del mundo.
El portavoz de las Fuerzas Armadas iraníes, Mohammad Akraminia, declaró durante un acto público en Teherán que el control ejercido por Irán sobre la estratégica vía marítima continuará hasta que el nuevo esquema quede completamente consolidado.
“Hoy prevalece un orden iraní sobre el estrecho de Ormuz”, afirmó el funcionario, quien advirtió que las fuerzas militares de su país permanecerán firmes para garantizarlo.
Akraminia sostuvo además que Estados Unidos no tiene otra alternativa que aceptar las nuevas condiciones o asumir costos considerablemente mayores a los registrados en el pasado.

Irán desafía a Washington
El portavoz militar iraní aseguró que Washington carece de una estrategia efectiva para hacer frente a Teherán y calificó las declaraciones contradictorias y las amenazas de funcionarios estadounidenses como una muestra de “desesperación e impotencia” frente al conflicto.
Asimismo, destacó la actuación de las fuerzas iraníes durante los enfrentamientos y afirmó que sus efectivos permanecieron en sus posiciones de lanzamiento de misiles y drones pese a las defensas aéreas desplegadas por Estados Unidos.
Según su versión, las Fuerzas Armadas iraníes consiguieron realizar operaciones que consideró efectivas pese a las defensas multicapa estadounidenses.
Las declaraciones se producen en un contexto de elevada tensión regional después de la ofensiva militar iniciada por Estados Unidos e Israel contra Irán el pasado 28 de febrero, que tuvo entre sus objetivos instalaciones militares, capacidades navales y arsenales de misiles iraníes.
El estrecho de Ormuz, en el centro de la disputa
El estrecho de Ormuz constituye una de las rutas marítimas más importantes para el comercio mundial de hidrocarburos, por lo que cualquier restricción a la navegación tiene potenciales repercusiones sobre los mercados energéticos internacionales.
Tras los ataques, Teherán cerró la vía marítima y comenzó conversaciones con Omán para establecer mecanismos que permitan gestionar el tránsito de embarcaciones bajo nuevas condiciones.
Sin embargo, cualquier eventual acuerdo con Mascate no significaría necesariamente la reapertura inmediata del estrecho, de acuerdo con la información difundida sobre las negociaciones.
La disputa también ocurre mientras el nuevo liderazgo iraní busca consolidar su posición tras la muerte del ayatolá Alí Jameneí, ocurrida durante la ofensiva militar. Su hijo, Mojtabá Jameneí, fue designado posteriormente como nuevo líder supremo de Irán.
Desde entonces, Mojtabá Jameneí no ha realizado apariciones públicas, aunque ha difundido comunicados oficiales. Algunos medios habían informado que habría resultado herido durante el bombardeo contra la residencia familiar, versión que no ha sido confirmada oficialmente.
El futuro del estrecho de Ormuz permanece así como uno de los principales focos de tensión entre Irán y Estados Unidos, con implicaciones directas para la seguridad regional y el suministro mundial de energía.


