Bogotá, Colombia.- A menos de dos semanas de la segunda vuelta de las elecciones presidenciales en Colombia, el presidente Gustavo Petro lanzó fuertes acusaciones sobre una supuesta injerencia extranjera en el proceso electoral, al asegurar que recursos provenientes de Israel estarían siendo utilizados para favorecer la campaña del candidato de derecha Abelardo de la Espriella.
A través de sus redes sociales, el mandatario afirmó que dinero relacionado con el gobierno israelí, presuntamente con apoyo de autoridades estadounidenses y organizaciones criminales, estaría fluyendo hacia Colombia con el objetivo de influir en la voluntad de los votantes.
Según Petro, la información que sustenta sus declaraciones estaría respaldada por grabaciones cuya autenticidad, aseguró, ha sido verificada mediante análisis de informática forense.
“El dinero de Netanyahu, el genocida de bebés de Gaza, con ayuda de autoridades de Estados Unidos, sus aliados y de narcotraficantes, fluye ahora a Colombia para comprar votos”, escribió el jefe de Estado en su cuenta oficial.
Las declaraciones del mandatario fueron acompañadas por una publicación relacionada con un reporte sobre la muerte de un bebé palestino en la Ribera Occidental ocupada, hecho que Petro vinculó a sus constantes críticas hacia el gobierno de Israel encabezado por Benjamín Netanyahu.
El presidente colombiano también exhortó a la ciudadanía a reflexionar sobre las implicaciones de su voto antes de acudir a las urnas el próximo 21 de junio, fecha en la que se celebrará la segunda vuelta electoral para definir quién gobernará el país durante los próximos años.
Las acusaciones se suman a declaraciones previas del mandatario, quien había señalado que existían indicios de una posible intervención de Estados Unidos en la contienda electoral, luego de que el presidente estadounidense, Donald Trump, expresara públicamente su respaldo a la candidatura de De la Espriella.

Hasta el momento, no se han dado a conocer respuestas oficiales por parte del gobierno de Israel, de las autoridades estadounidenses ni del equipo de campaña del candidato señalado respecto a las acusaciones formuladas por Petro.
La denuncia ocurre en un contexto de alta tensión política y polarización en Colombia, donde la campaña presidencial ha estado marcada por fuertes confrontaciones ideológicas, cuestionamientos sobre la influencia de actores externos y debates sobre el futuro político y económico del país.
Mientras se acerca la jornada electoral decisiva, las declaraciones del presidente añaden un nuevo elemento de controversia a un proceso que mantiene la atención de la opinión pública nacional e internacional.


