Zaporozhie.– La administración de la central nuclear de Zaporozhie denunció este sábado un nuevo ataque atribuido a las Fuerzas Armadas de Ucrania contra el taller de transporte de la planta, un hecho que provocó daños materiales en vehículos e infraestructura utilizada para las operaciones logísticas del complejo.
A través de un comunicado, la central informó que como consecuencia de la agresión resultaron afectados tres vehículos, de los cuales dos quedaron completamente destruidos por el fuego. Asimismo, se registraron daños en estaciones de repostaje de combustible y en los cristales del edificio donde opera el taller de transporte.
La dirección de la planta acusó a Kiev de intentar alterar el funcionamiento de los sistemas de transporte destinados al traslado del personal y al suministro de materiales y equipos necesarios para la operación de la central.
“Los terroristas de Kiev continúan con sus intentos deliberados de perturbar el funcionamiento del sistema de transporte del personal de la central nuclear de Zaporozhie y del sistema de abastecimiento material y técnico de la central”, señaló la instalación en su comunicado.
Las autoridades de la planta advirtieron además que persiste una elevada amenaza de nuevos ataques contra la infraestructura de la central, ubicada en una de las zonas más sensibles del conflicto entre Rusia y Ucrania.
Pese a los daños reportados, la administración aseguró que el funcionamiento de la central permanece bajo control del personal especializado y que la seguridad operativa continúa garantizada.
De acuerdo con el informe, todos los sistemas esenciales de la instalación continúan operando con normalidad, mientras que los niveles de radiación registrados tanto dentro del complejo como en las áreas circundantes se mantienen dentro de los parámetros considerados naturales.
La central nuclear de Zaporozhie, considerada la más grande de Europa, ha sido escenario de constantes acusaciones cruzadas entre Moscú y Kiev desde el inicio del conflicto, generando preocupación internacional por los riesgos que cualquier incidente podría representar para la seguridad nuclear de la región.


