Claribel Hernández Ovando recibió su certificado de secundaria durante las Jornadas de Atención al Pueblo en Territorio; como madre soltera, encontró en el IEAT una oportunidad para continuar su preparación académica y mejorar la calidad de vida de su pequeña hija.
Paraíso, Tab.– Con 22 años de edad y una hija de apenas tres años, Claribel Hernández Ovando convirtió uno de sus principales sueños en realidad al concluir sus estudios de secundaria, una meta que representa una oportunidad para construir un mejor futuro para ambas.
La joven madre soltera aprovechó los servicios educativos gratuitos que ofrece el Instituto de Educación para Adultos de Tabasco (IEAT), a través de las Jornadas de Atención al Pueblo en Territorio, que encabeza el gobernador Javier May Rodríguez y que acercan programas y servicios gubernamentales a las comunidades.
Durante la reciente visita de esta estrategia al ejido San Cayetano, en el municipio de Paraíso, Claribel recibió su certificado de secundaria de manos de la directora general del IEAT, Ana Silvia Fuentes Falconi, quien reconoció su esfuerzo y determinación para continuar con su formación académica.
Su incorporación al instituto ocurrió luego de conocer que podía concluir sus estudios de manera gratuita. A partir de entonces, durante seis meses dedicó dos horas diarias, de 10:00 a 12:00 horas, para recibir asesorías en el círculo de estudios correspondiente.

Para Claribel, este logro representa mucho más que un documento: es la satisfacción de cumplir una meta personal y la posibilidad de convertirse en un ejemplo para su hija, a quien desea ofrecer mejores oportunidades y una calidad de vida.
La pequeña la acompañó durante la entrega del certificado, convirtiéndose también en testigo de un momento significativo para su madre, quien demostró que las responsabilidades familiares no tienen por qué representar un obstáculo para continuar aprendiendo y superarse.
A través del IEAT, el Gobierno del Estado ofrece servicios gratuitos de alfabetización, primaria y secundaria para personas de 15 años y más, con atención equitativa y especial énfasis en acercar oportunidades educativas a mujeres que buscan fortalecer su autonomía y desarrollo personal.
Historias como la de Claribel reflejan el impacto social de llevar la educación hasta las comunidades, donde concluir los estudios básicos puede abrir nuevas posibilidades de desarrollo para las personas y sus familias.


