Mojtabá Jameneí aseguró que Washington atraviesa un declive irreversible de su poder y afirmó que cualquier intento de negociar mediante concesiones fortalecería las exigencias estadounidenses. Advirtió que el objetivo de Donald Trump es conseguir la rendición incondicional de la nación persa.
THERÁN.- El líder supremo de Irán, el ayatolá Mojtabá Jameneí, advirtió que cualquier concesión de su país ante Estados Unidos alentaría nuevas exigencias, amenazas y posibles agresiones, al tiempo que rechazó las expectativas de que un cambio político en Washington modifique la postura estadounidense hacia Teherán.
En un mensaje difundido este miércoles 4 de noviembre y citado por la agencia iraní Tasnim, el dirigente sostuvo que quienes esperan un cambio en el comportamiento de Estados Unidos o consideran que las concesiones pueden poner fin a su hostilidad contra Irán están “gravemente equivocados”.
Jameneí calificó esa postura como una muestra de ingratitud frente a los logros alcanzados por la nación iraní mediante la confianza, la firmeza y el sacrificio de su población.
“El deseo del gran Satán es la rendición incondicional de la nación iraní”, expresó, al advertir que cualquier señal de sometimiento frente a Washington representaría un desperdicio del capital político y social conseguido, según dijo, con la sangre de los mártires y el sacrificio del pueblo iraní.
Asimismo, señaló que una actitud concesionista únicamente haría más arrogante a su adversario y abriría la puerta a mayores exigencias, guerras y nuevas acciones de presión contra su país.
En el mismo pronunciamiento, el líder iraní aseguró que Estados Unidos atraviesa un declive irreversible de su poder y hegemonía, y consideró que los acontecimientos recientes han evidenciado los límites de la influencia de Washington en el escenario internacional.
El mensaje también estuvo relacionado con las elecciones de mitad de mandato celebradas en Estados Unidos el martes 3 de noviembre. Al respecto, Jameneí descartó que los cambios partidistas en el Congreso estadounidense representen una transformación sustancial de la política exterior de ese país hacia Irán.

Afirmó que quienes confían en que las modificaciones dentro del sistema político estadounidense puedan modificar la relación bilateral desconocen, a su juicio, la naturaleza de la política de dominación que mantiene Washington.
Otro de los puntos centrales de su declaración fue el estrecho de Ormuz, cuya importancia estratégica para el comercio internacional de hidrocarburos fue presentada como una muestra de los límites del poder estadounidense.
Según Jameneí, los acontecimientos registrados en el golfo Pérsico han cuestionado la supuesta invencibilidad de Estados Unidos y demostrado que Irán conserva capacidad de influencia en una de las rutas energéticas más importantes del mundo.
Las declaraciones del líder supremo se producen en medio de las tensiones militares y diplomáticas entre Washington y Teherán, así como de las advertencias cruzadas sobre una posible escalada del conflicto.
Con este posicionamiento, el Gobierno iraní reafirma su rechazo a negociar bajo condiciones que considere imposiciones estadounidenses y mantiene como prioridad defender su soberanía, incluso frente a nuevas amenazas de confrontación.


