El Gobierno de Giorgia Meloni aprobó 550 millones de euros en ayudas para transportistas y agricultores, mientras bloqueos carreteros afectan el suministro de alimentos y combustible en varias regiones. Las movilizaciones también han derivado en enfrentamientos con la Policía y detenciones.
ITALIA.- Italia enfrenta una creciente crisis por las protestas de transportistas y ciudadanos contra el encarecimiento del combustible y el costo de vida, que han provocado bloqueos carreteros, desabasto de productos básicos y restricciones en el suministro de combustible para aviones, principalmente en el sur del país.
Ante el agravamiento de la situación, el Gobierno de la primera ministra Giorgia Meloni aprobó este jueves, durante un consejo de ministros extraordinario, un paquete de ayudas por 550 millones de euros para respaldar al sector del transporte por carretera y al agrícola, con el objetivo de frenar las movilizaciones y restablecer la distribución de mercancías.
Las regiones de Sicilia, Calabria, Campania y Apulia figuran entre las más afectadas por los bloqueos. En Nápoles, los efectos de casi una semana de huelga de camioneros se reflejan en los estantes vacíos de supermercados, especialmente en las áreas de productos frescos, así como en gasolineras que se han quedado sin combustible.
La crisis también alcanzó al transporte aéreo. Los aeropuertos de Reggio Calabria y Crotone reportaron falta de combustible para las aeronaves, mientras que el de Nápoles enfrenta restricciones de suministro. Ante esta situación, las compañías aéreas recibieron instrucciones de repostar en otros aeropuertos para mantener la continuidad de sus operaciones.
Las dificultades de movilidad también obligaron a algunas universidades a recurrir a la enseñanza a distancia.
Ayudas para contener el conflicto
El paquete económico aprobado por el Ejecutivo contempla la refinanciación de deducciones fiscales para el sector, el fortalecimiento de las bonificaciones al precio del gasóleo y la suspensión durante cinco meses de las cuotas de arrendamiento financiero (leasing) de los vehículos de transporte.
Meloni aseguró que los recursos ya comenzaron a llegar a los beneficiarios y pidió a los manifestantes liberar las carreteras bloqueadas. Tras el anuncio, medios italianos reportaron la disolución de buena parte de los piquetes en el sur, aunque persistían puntos conflictivos en Campania, particularmente en el cruce de las autopistas A1 y A30, en la provincia de Caserta.
El conflicto comenzó con movilizaciones en Apulia y Calabria y posteriormente se extendió a Sicilia, Campania, Basilicata y Molise. Aunque en algunas zonas los transportistas suspendieron las protestas tras compromisos de apoyo económico y diálogo con el Gobierno, los bloqueos continuaron en otros puntos.
A las movilizaciones se sumaron agricultores que también enfrentan un incremento en sus costos de producción.

El combustible, en el centro del descontento
Los transportistas reclaman medidas para compensar el encarecimiento del diésel, reducir la carga fiscal y permitir que las tarifas de sus servicios se ajusten cuando aumenten los precios del combustible.
De acuerdo con los datos citados en la información, el litro de gasóleo alcanza un promedio de 2.30 euros en las autopistas italianas, mientras que la gasolina ronda los 2.05 euros.
La organización agraria Coldiretti advirtió que el precio del diésel agrícola pasó de 0.85 a 1.62 euros por litro desde el inicio de la guerra en Irán, lo que representa un incremento cercano al 91 por ciento.
El organismo también señaló que el transporte de mercancías en Italia registra costos de 1.12 euros por kilómetro, por encima de los 1.08 euros de Francia y los 1.04 euros de Alemania, cifras que reflejan la presión económica que enfrenta el sector.
Refuerzan seguridad ante los bloqueos
Paralelamente, las autoridades italianas endurecieron las medidas para recuperar la circulación en las carreteras y evitar mayores afectaciones al suministro de productos esenciales.
Según el Ministerio del Interior, hasta el miércoles la Policía había identificado a mil 339 personas, presentado denuncias contra 71 y aplicado multas a otras 242. Además, las fuerzas de seguridad escoltaron alrededor de 500 camiones para garantizar el traslado de mercancías.
En otro frente, las protestas contra el encarecimiento de la vida también provocaron movilizaciones en ciudades como Bolonia, Milán y Turín. En Bolonia, un video mostró el momento en que una manifestante fue derribada por el chorro de un cañón de agua utilizado por la Policía.
El medio italiano La Stampa describió los disturbios del 17 de octubre como escenarios de enfrentamientos violentos. Las movilizaciones dejaron varias detenciones, incluidos menores de edad.
Mientras el Gobierno busca contener la crisis mediante apoyos económicos y operativos de seguridad, el desabasto y las interrupciones en el transporte mantienen la presión sobre distintas regiones italianas.


