Según The Jerusalem Post, la cooperación cuenta con la mediación de Estados Unidos y busca debilitar las capacidades militares del movimiento yemení, considerado una amenaza para Israel. Tel Aviv también prepara escenarios ante una posible escalada regional con Irán y Hezbolá.
Tel Aviv.- Israel está proporcionando inteligencia militar y capacidades operativas a Arabia Saudita para apoyar sus ataques contra el movimiento hutí en Yemen, en una cooperación que cuenta con la mediación de Estados Unidos, informó el 22 de octubre el diario The Jerusalem Post, citando a un funcionario de defensa israelí.
De acuerdo con la publicación, las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) están suministrando a Riad lo que la fuente describió como “capacidades excepcionales”, en respuesta a los intereses estratégicos israelíes y a las directrices de su liderazgo político.
El funcionario explicó que la colaboración responde a la preocupación de Israel por el fortalecimiento militar de los hutíes, a quienes considera un adversario que podría representar una amenaza directa en el futuro.
“Sirve bastante bien a los intereses de Israel, porque desgasta la fuerza militar de un enemigo israelí que se está preparando y planificando para dañarnos en el futuro”, señaló la fuente citada por el periódico.
La cooperación también permite a las fuerzas israelíes observar las tácticas y los métodos operativos utilizados durante los enfrentamientos, con el propósito de obtener información sobre las capacidades y estrategias del movimiento yemení.
Arabia Saudita intensifica operaciones en Yemen
Según The Jerusalem Post, Arabia Saudita ha concentrado sus esfuerzos militares en atacar una amplia variedad de objetivos en territorios controlados por los hutíes, con el objetivo de reducir sus capacidades militares e infraestructura estratégica.

El funcionario israelí consideró que la intensidad de las operaciones representa un desafío para el movimiento, al que describió como un adversario organizado y preparado para sostener conflictos prolongados.
Asimismo, señaló que los hutíes están acostumbrados a acumular fuerzas, pero que emplearlas a la escala actual supone una presión considerable para su estructura militar.
La cooperación entre Israel y Arabia Saudita ocurre pese a que ambos países mantienen una relación diplomática compleja y no cuentan con relaciones diplomáticas formales.
Preparativos ante una posible escalada regional
El reporte también indica que las Fuerzas de Defensa de Israel están reforzando sus preparativos ante un posible ataque hutí, dentro de un escenario regional que podría involucrar a Irán, Hezbolá y milicias chiíes iraquíes.
Las tensiones se desarrollan en medio de advertencias cruzadas y reportes sobre posibles nuevas operaciones militares de Israel y Estados Unidos contra Irán, país que ha amenazado con responder ante una eventual ofensiva.
En este contexto, Israel considera que el debilitamiento de los hutíes podría reducir los riesgos de futuros ataques contra su territorio y sus intereses estratégicos.
No obstante, los detalles específicos sobre el alcance de la inteligencia compartida y las operaciones conjuntas no fueron precisados en la información difundida por el medio israelí.
Un conflicto que se extendió por la región
Los hutíes tomaron Saná, capital de Yemen, en septiembre de 2014 y posteriormente ampliaron su control sobre amplias zonas del país. La crisis política derivó en una guerra de mayores dimensiones, especialmente después de que una coalición encabezada por Arabia Saudita interviniera militarmente en marzo de 2015 en apoyo del Gobierno yemení reconocido internacionalmente.
En abril de 2022 entró en vigor una tregua mediada por Naciones Unidas que redujo considerablemente las hostilidades. Aunque expiró formalmente en octubre de ese año, una relativa calma se mantuvo durante un periodo prolongado.
Actualmente, los hutíes controlan Saná y extensas áreas del noroeste de Yemen, incluidas zonas costeras del mar Rojo. Por su parte, el Gobierno reconocido internacionalmente, encabezado por Rashad al Alimi, tiene su sede en Adén.
La reciente intensificación de las operaciones militares y las amenazas entre las partes ha incrementado la preocupación por una nueva escalada. De acuerdo con el reporte, la colaboración de inteligencia entre Israel y Arabia Saudita constituye parte de los esfuerzos para contener la capacidad militar hutí y anticiparse a posibles ataques en un conflicto que mantiene implicaciones para la seguridad de Oriente Medio.


