Fuentes políticas israelíes citadas por Al-Monitor aseguran que el primer ministro intenta aprovechar la presión militar sobre Riad para impulsar contactos de normalización, mientras Arabia Saudita mantiene como condición el avance hacia la creación de un Estado palestino.

TEL AVIV.— El primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, estaría impulsando contactos reservados con Arabia Saudita con el objetivo de avanzar hacia una eventual normalización de relaciones diplomáticas, en un momento marcado por el recrudecimiento de los ataques de los hutíes de Yemen contra territorio e infraestructura saudita.

De acuerdo con información publicada por Al-Monitor, dos fuentes políticas israelíes de alto nivel señalaron que Netanyahu busca aprovechar las dificultades que enfrenta Riad ante la ofensiva hutí y presentar a Israel como un posible socio regional en materia de inteligencia y seguridad. Las fuentes hablaron bajo condición de anonimato.

Según el reporte, Israel habría transmitido indirectamente a funcionarios sauditas su disposición a proporcionar información de inteligencia y asesoría militar para enfrentar la amenaza de los hutíes. La propuesta incluiría consultas entre especialistas de ambos países, aunque no se ha informado de un acuerdo formal al respecto.

Arabia Saudita mantiene condiciones para normalizar relaciones

El acercamiento enfrenta obstáculos políticos. Arabia Saudita ha mantenido como una de sus principales condiciones para establecer relaciones diplomáticas con Israel que exista un avance hacia la creación de un Estado palestino.

El proceso de normalización entre ambos países ha formado parte de las negociaciones regionales impulsadas con participación de Estados Unidos, pero hasta ahora no existe un acuerdo diplomático formal entre Riad y Tel Aviv.

Las conversaciones también están vinculadas con asuntos de seguridad y cooperación estratégica entre Arabia Saudita y Estados Unidos. Washington aprobó recientemente una posible venta de 48 aviones F-35 a Arabia Saudita por alrededor de 24 mil 300 millones de dólares, operación que aún requiere el proceso de aprobación correspondiente en el Congreso estadounidense.

Presión de los hutíes sobre Riad

El contexto regional ha incrementado la presión sobre Arabia Saudita. En las últimas semanas, los hutíes han intensificado sus operaciones en Yemen y han lanzado ataques con misiles y drones contra objetivos en territorio saudita.

El 14 de septiembre, autoridades sauditas informaron que ataques hutíes habían dejado 13 civiles heridos en el sur del país, mientras Riad anunció que respondería militarmente.

Los hutíes también han avanzado por sectores de la costa del mar Rojo y tomado posiciones estratégicas cercanas al estrecho de Bab el-Mandeb, una de las principales rutas marítimas internacionales. Reuters reportó que el grupo tomó el puerto yemení de Mocha y avanzó hacia zonas próximas al estrecho, aumentando la presión sobre las rutas comerciales y petroleras de la región.

Netanyahu busca capitalizar el escenario regional

Según las fuentes citadas por Al-Monitor, Netanyahu considera que una eventual apertura saudita podría ser presentada como un logro diplomático antes de las elecciones israelíes previstas para octubre.

Uno de los interlocutores citados por el medio sostuvo que el primer ministro estaría interesado en que cualquier avance con Riad pudiera tener un impacto político interno. No obstante, se trata de declaraciones de fuentes anónimas y no existe confirmación pública de un acuerdo de normalización ni de que Arabia Saudita haya modificado oficialmente sus condiciones.

Los contactos entre Israel y Arabia Saudita han tenido antecedentes a través de canales de seguridad e inteligencia. Sin embargo, la situación actual presenta una dificultad adicional: mientras Netanyahu busca aprovechar la amenaza hutí para promover cooperación, fuentes de seguridad israelíes citadas por Al-Monitor han señalado que Israel busca evitar una intervención directa en el conflicto entre los hutíes y Arabia Saudita y favorece, por ahora, la formación de una coalición regional.

Así, el futuro de una eventual normalización entre Israel y Arabia Saudita continúa condicionado tanto por la situación militar en Yemen como por las exigencias sauditas relacionadas con la cuestión palestina y las negociaciones de seguridad con Washington.

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