El CGRI anunció que los buques que ingresen sin autorización a una nueva zona de embargo enfrentarán la suspensión de servicios marítimos, seguros y apoyo, además de posibles restricciones para futuros tránsitos por el estratégico estrecho.
Teherán.– Irán endureció su postura sobre el tránsito marítimo en el estrecho de Ormuz, luego de que el portavoz del Cuerpo de Guardianes de la Revolución Islámica (CGRI), general de brigada Hossein Mohebbi, advirtiera que cualquier embarcación que ingrese a una nueva zona considerada prohibida será objeto de sanciones.
El funcionario explicó que las coordenadas exactas de la zona de embargo serán dadas a conocer posteriormente y que los buques que la atraviesen sin autorización perderán el acceso a diversos servicios marítimos.
De acuerdo con Mohebbi, las medidas contemplan la suspensión de servicios marítimos, seguros y apoyo para las embarcaciones que infrinjan las restricciones.
El portavoz advirtió que las consecuencias podrían extenderse incluso a futuros viajes de los mismos buques por el estrecho de Ormuz.
“¿Qué significan las sanciones? Significan que, por ejemplo, si en el futuro quiere volver a utilizar el estrecho de Ormuz, ya no se lo permitiremos”, afirmó.

Amplían la zona de restricciones
Mohebbi detalló que la nueva zona de sanciones se extenderá aproximadamente desde la costa de Chabahar hacia sectores del mar de Omán y el mar Arábigo.
Según su explicación, anteriormente el control y las posibles acciones contra embarcaciones que pretendían ingresar o salir del estrecho sin autorización iraní se concentraban principalmente en el propio paso marítimo.
Sin embargo, con la ampliación de la zona de restricciones, el CGRI plantea utilizar el estrecho como un punto de referencia para acciones militares.
El portavoz señaló que esta modificación representa un cambio en el alcance de las medidas iraníes, al ampliar el espacio en el que Teherán pretende ejercer control sobre el tránsito marítimo.
Aumenta la presión sobre una ruta estratégica
El estrecho de Ormuz constituye una de las principales rutas marítimas para el transporte internacional de hidrocarburos, por lo que cualquier restricción a la navegación en la zona puede generar repercusiones sobre el comercio y los mercados energéticos internacionales.
La advertencia del CGRI se produce en un contexto de creciente tensión militar entre Irán y Estados Unidos, con ataques y represalias que han elevado la preocupación internacional sobre la seguridad de las rutas marítimas de la región.
Con las nuevas medidas, Teherán busca reforzar su capacidad para condicionar el tránsito de embarcaciones consideradas hostiles, mientras advierte que quienes ingresen a la zona restringida podrían enfrentar consecuencias que se prolonguen incluso después de abandonar el área.
La situación mantiene bajo atención internacional al estrecho de Ormuz, debido a su importancia para el transporte marítimo y energético mundial.


