Comunidades advierten que la falta de vigilancia podría reavivar conflictos y episodios de justicia por propia mano

CENTRO, TAB.- La preocupación y el temor entre habitantes de la zona Yokot’an aumentaron luego de los hechos violentos registrados este jueves, cuando cinco vehículos particulares fueron incendiados sin que se reportaran personas lesionadas. Ante esta situación, habitantes y delegados municipales se reunieron este viernes en el parque central de la villa Tamulté de las Sabanas, Centro, con representantes de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana de Tabasco (SSPC), para exigir mayor presencia policial en las comunidades.

Durante el encuentro, pobladores expusieron sus inconformidades y reclamaron acciones preventivas ante la presunta presencia de personas ajenas a la zona, así como el ingreso de camionetas y motocicletas consideradas sospechosas durante las noches.

Entre las principales peticiones planteadas se encuentra la instalación de puntos de revisión en la comunidad de La Estancia, la ranchería Jolochero segunda sección y la comunidad de La Escoba, en el camino hacia Acachapan y Colmena quinta sección.

Reunión Comunitaria

Los habitantes también solicitaron que los operativos no se limiten al día, sino que se refuercen durante las noches, al considerar que es durante ese horario cuando se registra mayor movimiento de vehículos y motocicletas que, según sus testimonios, no son identificados como pertenecientes a las comunidades.

Uno de los participantes recordó un episodio ocurrido años atrás, cuando habitantes de la zona retuvieron a una persona señalada por el presunto asalto a un comerciante y posteriormente se registró un intento de hacer justicia por propia mano bajo los llamados usos y costumbres de la comunidad.

El caso, señaló, dejó consecuencias legales para habitantes de la villa y se convirtió en una experiencia que no debe repetirse. Por ello, advirtió que la respuesta ante los recientes hechos debe mantenerse dentro del marco de la ley y corresponder a las autoridades competentes.

“El pueblo dice: ‘échenle gasolina’, pero las autoridades vienen a buscar al autor material y luego lo llevan a la cárcel. Esto quedó como experiencia del pasado; ahora hay que actuar con la ley en la mano”, expresó.

El señalamiento refleja una de las principales preocupaciones manifestadas durante la reunión: que la percepción de inseguridad, combinada con una eventual falta de respuesta institucional, pueda provocar nuevamente acciones de justicia por propia mano.

Los pobladores insistieron en que se requiere una estrategia permanente de vigilancia y pidieron que, durante los recorridos nocturnos, se realicen revisiones a personas o vehículos que resulten sospechosos, particularmente aquellos que no sean identificados como habitantes de las comunidades.

Reunión SSPC

Por su parte, los representantes de la SSPC se comprometieron a reforzar los rondines de vigilancia de manera permanente en la zona Yokot’an y a mantener coordinación directa con los delegados municipales de las distintas comunidades.

Como parte de los acuerdos, los habitantes plantearon enviar un exhorto al Gobierno del Estado, al Congreso local, al Tribunal Superior de Justicia, a la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), Secretaría de Marina (Semar) y Guardia Nacional, para solicitar que se garantice el patrullaje y la vigilancia constante en la región. En caso de no cumplirse se tomaran las acciones de usos y costumbres.

Durante la reunión también se hizo patente el reclamo de las comunidades por recuperar condiciones de seguridad que permitan a las familias realizar sus actividades cotidianas sin temor.

Los pobladores advirtieron que, ante una eventual falta de cumplimiento de los compromisos de vigilancia, existe el riesgo de que algunos sectores pretendan recurrir nuevamente a sus usos y costumbres para actuar contra personas sorprendidas en flagrancia cometiendo delitos como robo de ganado, robo a comercios, extorsión o quema de vehículos entre otros.

Sin embargo, el planteamiento expuesto durante el encuentro también dejó un mensaje de fondo: la seguridad de las comunidades no puede quedar en manos de la justicia por propia mano, sino que debe garantizarse mediante la presencia efectiva de las instituciones y el cumplimiento de los procedimientos establecidos por la ley.

Para los habitantes de la zona Yokot’an, los hechos ocurridos este jueves representan una señal de alerta que exige una respuesta inmediata, coordinada y permanente de las autoridades antes de que la inseguridad genere nuevos conflictos sociales.

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