La Junta de Gobierno tomó la decisión de manera unánime; prevé que la inflación continúe descendiendo, aunque a un ritmo más lento, y ahora estima que convergerá a la meta hasta el cuarto trimestre de 2027.
CIUDAD DE MÉXICO.- La Junta de Gobierno del Banco de México (Banxico) decidió por unanimidad mantener en 6.5 por ciento la tasa de interés interbancaria, al considerar que la postura monetaria actual es adecuada para enfrentar los retos del entorno económico nacional e internacional.
En su anuncio de política monetaria, el banco central destacó que la economía mexicana mostró una reactivación durante el segundo trimestre del año, después de la contracción registrada en el periodo previo. Sin embargo, advirtió que persisten condiciones de holgura y “riesgos importantes” para la actividad económica.
Para tomar su decisión, los integrantes de la Junta de Gobierno evaluaron el comportamiento del tipo de cambio, la ausencia de presiones significativas de demanda y el grado de restricción monetaria alcanzado.
Banxico señaló que, hacia adelante, considera apropiado mantener la tasa de referencia en su nivel actual y reiteró su compromiso con su mandato prioritario de procurar un entorno de inflación baja y estable.

Inflación continúa a la baja
El instituto central informó que la inflación general disminuyó de 3.55 a 3.10 por ciento entre la primera quincena de junio y la primera de julio.
En el mismo periodo, la inflación subyacente pasó de 4.12 a 3.95 por ciento, mientras que también se registró una reducción en el componente no subyacente.
Las expectativas de inflación general para el cierre de 2026 disminuyeron, aunque las previsiones de mayor plazo permanecieron estables en niveles superiores a la meta del banco central.
Banxico mantiene la expectativa de que tanto la inflación general como la subyacente continúen descendiendo durante el horizonte de pronóstico, aunque a un ritmo más gradual de lo previsto anteriormente.
Ahora, el instituto estima que la inflación general alcanzará la meta hasta el cuarto trimestre de 2027.
Persisten riesgos al alza
El banco central identificó diversos factores que podrían generar presiones inflacionarias.
Entre los riesgos al alza mencionó la persistencia de la inflación subyacente, posibles disrupciones derivadas de políticas comerciales, los efectos inflacionarios de conflictos geopolíticos, afectaciones climáticas, presiones de costos y una eventual depreciación del peso mexicano.
En contraste, entre los factores que podrían favorecer una inflación menor señaló una actividad económica más débil de lo previsto tanto en México como en Estados Unidos, un menor traslado de los incrementos de costos hacia los precios y las presiones a la baja derivadas de la apreciación que ha registrado el peso desde el año pasado.
Por ello, Banxico consideró que el balance de riesgos para la trayectoria de la inflación mantiene un sesgo al alza.
Conflictos internacionales generan incertidumbre
En el ámbito internacional, Banxico destacó que la economía global habría crecido durante el segundo trimestre a un ritmo similar al del periodo anterior.
En varias de las principales economías avanzadas, la inflación general disminuyó en junio, principalmente por menores precios de los energéticos, mientras que la inflación subyacente mostró reducciones solamente en algunas de ellas.
La Reserva Federal de Estados Unidos mantuvo sin cambios el rango de su tasa de fondos federales durante su reunión de julio.
No obstante, los mercados financieros internacionales registraron episodios de volatilidad y los precios de las materias primas aumentaron de manera generalizada ante el nuevo escalamiento de los conflictos en Medio Oriente.
El dólar se debilitó, mientras que las tasas de interés de los bonos gubernamentales estadounidenses aumentaron, particularmente en los plazos largos.
Banxico advirtió que la incertidumbre relacionada con los conflictos geopolíticos y sus posibles repercusiones económicas permanece elevada.
Peso mexicano se aprecia
En México, las tasas de interés de los valores gubernamentales registraron movimientos moderados en los plazos corto y mediano, mientras que aumentaron en los vencimientos de largo plazo.
En contraste, el peso mexicano se apreció durante el periodo analizado.
Aunque la economía nacional mostró una recuperación en el segundo trimestre, el banco central anticipa que continuarán existiendo condiciones de holgura durante el horizonte de pronóstico.
Banxico también señaló que los cambios en la política económica de la administración estadounidense y la posible prolongación de los conflictos geopolíticos continúan representando fuentes importantes de incertidumbre.
Ante este escenario, la Junta de Gobierno mantuvo su postura monetaria y dejó abierta la posibilidad de que la evolución de la inflación, la actividad económica, el tipo de cambio y los acontecimientos internacionales sean determinantes para sus próximas decisiones.


