Extranjeros recluidos en el centro de detención de Tapachula incendiaron colchonetas para exigir su liberación; un activista acusa al INM de mantenerlos incomunicados y sin acceso a defensa jurídica.

TAPACHULA, CHIS.- Un motín protagonizado por migrantes de diversas nacionalidades se registró la noche del sábado en la estación migratoria Siglo 21, en Tapachula, Chiapas, donde los extranjeros exigieron su liberación y denunciaron presuntos abusos durante su estancia en el centro de detención del Instituto Nacional de Migración (INM).

De acuerdo con los primeros reportes, los migrantes provocaron disturbios e incendiaron colchonetas utilizadas en los dormitorios, lo que generó una intensa movilización de corporaciones de seguridad de los tres órdenes de gobierno.

Elementos de fuerzas estatales, federales y del Ejército Mexicano acudieron al lugar para controlar la situación y restablecer el orden al interior de la estación migratoria, considerada la más grande de América Latina.

Screenshot

Como resultado de los hechos, dos migrantes de origen venezolano, identificados como Henderson Villaroel Chopite y Howard David Caballero, fueron detenidos y trasladados a Tuxtla Gutiérrez, donde, de acuerdo con fuentes de seguridad, serán sometidos al procedimiento correspondiente con fines de deportación.

Denuncian retención prolongada e incomunicación

Tras los disturbios, el activista Luis García Villagrán, representante del Centro de Dignificación Humana A.C., responsabilizó al INM por las condiciones que enfrentan los migrantes dentro de la estación Siglo 21.

El defensor señaló que muchas personas permanecen retenidas durante periodos prolongados, incomunicadas y sin acceso efectivo a una defensa jurídica.

“Hay una opacidad terrible sobre lo que sucede en esta Estación Migratoria, y hay un clasismo terrible en el tema migratorio”, expresó.

Asimismo, aseguró que entre los más afectados se encuentran migrantes deportados desde Estados Unidos, quienes son entregados por el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) a las autoridades mexicanas en la frontera norte y posteriormente trasladados por vía terrestre hacia ciudades del sur del país, como Tapachula, Chiapas, y Villahermosa, Tabasco.

García Villagrán afirmó que estas personas llegan agotadas tras su proceso de deportación y, posteriormente, continúan privadas de la libertad en instalaciones del Instituto Nacional de Migración.

Sin postura oficial

Hasta la mañana de este domingo, el Instituto Nacional de Migración no había emitido un posicionamiento oficial sobre los disturbios ocurridos en la estación migratoria Siglo 21 ni sobre las denuncias realizadas por el activista.

El incidente vuelve a colocar bajo escrutinio las condiciones de operación del principal centro de alojamiento migratorio del país, en medio de cuestionamientos de organizaciones defensoras de derechos humanos sobre el trato que reciben las personas migrantes durante su estancia en instalaciones del INM.

Deja un comentario