Nueva York, EE.UU.- El narcotraficante mexicano Ismael “El Mayo” Zambada García, de 76 años y considerado uno de los fundadores y principales líderes del Cártel de Sinaloa, fue sentenciado este lunes a cadena perpetua por un tribunal federal de Brooklyn, con lo que pasará el resto de su vida en prisión por delitos relacionados con el tráfico internacional de drogas y la dirección de una organización criminal.

La sentencia fue dictada por el juez Brian Cogan, el mismo que en 2019 condenó a Joaquín “El Chapo” Guzmán a prisión de por vida. El fallo se produce luego de que Zambada se declarara culpable en 2025 de conspiración para delinquir, dirigir una organización criminal y traficar durante décadas con cientos de toneladas de cocaína, heroína y, más recientemente, fentanilo hacia Estados Unidos.

Pidió perdón a las víctimas

Antes de conocer la resolución, el histórico capo leyó una carta en español en la que ofreció disculpas a las víctimas de sus actividades criminales y llamó a poner fin a la violencia.

“Reconozco el gran daño que las drogas causaron a los pueblos de Estados Unidos y México. Nadie gana en este tipo de guerras. No puedo cambiar lo que hice, pero sí asumir responsabilidad”, expresó durante la audiencia.

Como parte de la sentencia, el tribunal ordenó el decomiso de 15 mil millones de dólares, recursos que serán destinados a reparar los daños ocasionados por las actividades ilícitas del narcotraficante. No se le impuso una multa adicional.

Tras conocerse el fallo, el fiscal federal Joseph Nocella afirmó que con esta resolución “se cierra definitivamente” el capítulo de uno de los líderes criminales más influyentes y violentos de las últimas décadas.

Renunció a apelar para evitar la pena de muerte

La condena era previsible debido al acuerdo de culpabilidad alcanzado por Zambada con el Departamento de Justicia de Estados Unidos. A cambio de aceptar su responsabilidad penal y renunciar al derecho de apelar, la Fiscalía desistió de solicitar la pena de muerte.

Con ello, “El Mayo” queda en la misma condición jurídica que su antiguo socio Joaquín “El Chapo” Guzmán, quien cumple una sentencia de cadena perpetua desde 2019 en una prisión de máxima seguridad en Estados Unidos.

Su captura desató una guerra interna

Zambada fue detenido en julio de 2024 junto con Joaquín Guzmán López, uno de los hijos de “El Chapo”, luego de que la aeronave en la que viajaban aterrizara en el estado de Nuevo México.

Su captura provocó una intensa disputa interna entre las facciones del Cártel de Sinaloa, generando un incremento de la violencia en distintas regiones del noroeste de México.

Durante el proceso judicial, su abogado, Frank Pérez, solicitó que fuera recluido en un penal con atención médica especializada debido a su avanzada edad y estado de salud. Sin embargo, la Fiscalía se opuso al considerar que el capo aún representa un riesgo para la seguridad, al advertir que personas leales a él continúan controlando parte de la estructura del cártel y podrían facilitar que siguiera dirigiendo operaciones criminales desde prisión.

Persisten tensiones entre México y Estados Unidos

La condena también mantiene vigente la controversia diplomática por las circunstancias en que ocurrió la captura del líder criminal.

El Gobierno de México ha cuestionado la operación realizada en territorio nacional y ha solicitado explicaciones a las autoridades estadounidenses sobre la participación de sus agencias de seguridad. La polémica se intensificó recientemente tras darse a conocer que la aeronave utilizada durante el operativo forma parte de una exhibición en un museo de Nuevo México.

Con esta sentencia concluye uno de los procesos judiciales más relevantes contra un líder del narcotráfico mexicano, poniendo fin a la carrera criminal de quien durante casi cuatro décadas fue considerado uno de los hombres más poderosos del Cártel de Sinaloa y uno de los principales responsables del tráfico de drogas hacia Estados Unidos.

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