Ciudad de México.- La Fiscalía General de la República (FGR) mantiene un proceso activo contra Gilda Susana Lozoya Austin por su presunta participación en el caso Odebrecht, al señalar que existe una nueva carpeta de investigación relacionada con el delito de asociación delictuosa, vinculada a la causa penal que también involucra a su hermano, Emilio Lozoya Austin, exdirector de Petróleos Mexicanos (Pemex), y a su madre, Gilda Margarita Austin y Solís.
Durante la audiencia de revisión de medidas cautelares realizada el jueves, el Ministerio Público Federal informó que la nueva investigación continúa en trámite y está pendiente de ser judicializada, como parte del expediente FED/SEIDF/CGICDMX/0000117/2017, considerado el caso principal sobre los presuntos sobornos pagados por la constructora brasileña Odebrecht en México.
De acuerdo con las investigaciones de la FGR, Emilio Lozoya habría recibido alrededor de 10.5 millones de dólares en sobornos entre 2010 y 2014. La fiscalía sostiene que la cuenta bancaria utilizada para canalizar esos recursos fue la misma empleada en las operaciones relacionadas con la compra de Agronitrogenados y que era administrada por Gilda Susana Lozoya.
Aunque Emilio Lozoya enfrenta imputaciones por estos hechos, su proceso penal permanece suspendido tras obtener un criterio de oportunidad que le permite colaborar como testigo de la FGR.
Fiscalía buscó prisión preventiva
En la audiencia, el Ministerio Público presentó 18 datos de prueba con el objetivo de que Gilda Susana Lozoya enfrentara en prisión el proceso penal por presunto lavado de dinero. Sin embargo, la jueza Nora Ileana García Peralta rechazó la solicitud al considerar que los elementos aportados por la fiscalía carecían de novedad y actualización.
La juzgadora cuestionó que la FGR solicitara modificar las medidas cautelares con información que, a su juicio, no justificaba la imposición de prisión preventiva.
“Venir con información no actualizada para solicitar una prisión preventiva justificada no es posible. Si no pueden hacer una investigación, ¿cómo pueden decir que se ocultó?”, expresó durante la audiencia.
Asimismo, la jueza valoró el arraigo familiar de la imputada al señalar que la presencia de sus familiares durante la diligencia constituye un elemento que favorece su permanencia en el proceso judicial.
“Y no la veo aquí sola, eso es el arraigo familiar… reconozco que los vínculos familiares no se rompen y es lo que valoro para efectos de mi determinación”, afirmó.

Investigación continúa
La jueza aclaró que su resolución no representa impunidad para la imputada, ya que las medidas cautelares vigentes garantizan su comparecencia durante el proceso.
Además, otorgó a la Fiscalía un plazo de cuatro meses para fortalecer la investigación complementaria y recabar nuevos elementos de prueba.
“Durante este periodo les doy la posibilidad de esclarecer los hechos y, en su momento, continúen las siguientes etapas del proceso penal. Esto aún no concluye”, señaló.
Por su parte, el abogado defensor Alejandro Rojas calificó las acusaciones contra Gilda Susana Lozoya como una acción con tintes políticos y sostuvo que buscan desviar la atención de otros problemas nacionales, mientras la FGR mantiene abiertas las investigaciones relacionadas con uno de los mayores casos de corrupción vinculados a Odebrecht en México.


