Teherán.— El líder supremo de Irán, Mojtabá Jameneí, aseguró que su país vengará la muerte de su padre, Alí Jameneí, así como la de quienes calificó como “mártires” caídos en los enfrentamientos con Estados Unidos e Israel, al afirmar que los responsables del ataque “serán castigados”.
En un mensaje difundido con motivo del funeral y entierro del fallecido líder iraní, Mojtabá Jameneí sostuvo que la respuesta de Teherán es una exigencia del pueblo iraní y aseguró que se concretará.
“Esta venganza es la exigencia de nuestra nación, y sin duda se llevará a cabo”, expresó el dirigente.
Jameneí afirmó que Irán no solo buscará vengar la muerte de su padre, sino también la de “todos los mártires” fallecidos en los conflictos con Estados Unidos e Israel, a quienes responsabilizó del ataque en el que murió Alí Jameneí.
Asimismo, lanzó una advertencia contra quienes calificó como responsables del asesinato, al señalar que “los asesinos criminales y deshonrados” enfrentarán las consecuencias de sus actos.
Según el mensaje, la ejecución de esa represalia no dependerá de la permanencia de una persona en el poder, sino que será un compromiso del Estado iraní.

“Este asunto no depende de mi existencia personal ni de la de otros funcionarios. Estemos presentes o no, esto se cumplirá”, afirmó.
El líder iraní también aseguró que personas afines a la causa de Irán en distintas partes del mundo contribuirán a ese objetivo, al señalar que “hombres libres en todo el mundo llevarán a cabo, cada uno, una parte de esta misión”.
Las declaraciones fueron emitidas durante las ceremonias fúnebres de Alí Jameneí, quien, de acuerdo con autoridades iraníes, murió en febrero pasado durante un ataque aéreo atribuido a Estados Unidos e Israel.
De acuerdo con cifras difundidas por el Gobierno iraní, entre 41 y 43 millones de personas participaron en los actos funerarios, que se desarrollaron durante cinco días en las ciudades de Teherán, Qom y Mashhad, en Irán, así como en Nayaf y Karbala, en Irak.
Las ceremonias congregaron a millones de fieles y simpatizantes provenientes de distintas regiones del mundo, en uno de los eventos religiosos y políticos más multitudinarios registrados por la República Islámica en los últimos años.
Las nuevas declaraciones de Mojtabá Jameneí incrementan la tensión en Medio Oriente, en un contexto marcado por el deterioro de las relaciones entre Irán, Estados Unidos e Israel y por la persistencia de amenazas de represalias entre las partes involucradas.


