ESTADOS UNIDOS.- El presidente Donald Trump criticó duramente la decisión del Senado estadounidense de aprobar una resolución que insta a poner fin a las hostilidades militares contra Irán o solicitar la autorización del Congreso para continuar con los ataques, calificando la medida como “inoportuna y sin sentido”.
A través de su plataforma Truth Social, el mandatario afirmó que la votación envía una señal equivocada en un momento en el que, según su versión, Irán se encuentra en una posición de debilidad y dispuesto a realizar importantes concesiones ante Washington.
“Tengo a Irán contra las cuerdas, listo para caer, dispuesto a concedernos prácticamente cualquier cosa y, por primera vez en décadas, con un respeto enorme hacia Estados Unidos y su presidente”, escribió Trump al cuestionar la postura adoptada por los legisladores.
El presidente estadounidense también lanzó críticas contra cuatro senadores del Partido Republicano que se sumaron a los demócratas para respaldar la resolución, argumentando que la decisión dificulta la estrategia de su administración frente a Teherán.
La iniciativa legislativa, basada en la Ley de Poderes de Guerra, solicita al Ejecutivo cesar las acciones militares en territorio iraní o conseguir la aprobación del Congreso para mantener una intervención. Aunque la resolución no tiene fuerza de ley ni requiere la firma presidencial, su aprobación representa una señal política de desacuerdo de parte del Senado con la estrategia militar de la Casa Blanca.

El debate sobre la participación militar de Estados Unidos en el conflicto también refleja la división de la opinión pública. De acuerdo con una encuesta de CBS News, el 69 por ciento de los estadounidenses considera que el costo del conflicto con Irán no ha valido la pena, mientras que el 78 por ciento opina que Washington debería poner fin a la guerra de manera inmediata.
Las declaraciones de Trump se producen en un escenario de alta tensión entre Estados Unidos e Irán, en el que la política exterior y el uso de la fuerza militar se mantienen como temas centrales de discusión dentro del Congreso estadounidense y la sociedad.


