Lima, Perú.- Más de 27 millones de peruanos están convocados este domingo a las urnas para participar en la segunda vuelta de las elecciones presidenciales, una jornada que definirá quién gobernará el país andino durante el periodo 2026-2031 en medio de un escenario marcado por la polarización política y la incertidumbre sobre el rumbo económico y social de la nación.
La contienda enfrenta a la candidata de derecha, Keiko Fujimori, y al aspirante de izquierda, Roberto Sánchez, quienes buscan suceder al actual gobierno con propuestas contrastantes en materia de seguridad, economía y reforma del Estado.
Los centros de votación abrieron sus puertas a las 7:00 de la mañana y permanecerán en funcionamiento hasta las 5:00 de la tarde, hora local. Al concluir la jornada electoral, las encuestadoras Ipsos y Datum darán a conocer los primeros sondeos a boca de urna, considerados una de las primeras aproximaciones al resultado final.
Posteriormente, los resultados oficiales serán difundidos por la Oficina Nacional de Procesos Electorales, organismo responsable del procesamiento de las actas y del cómputo oficial de los votos.
Durante el cierre de sus campañas, ambos candidatos reforzaron sus mensajes para atraer a los electores indecisos. Fujimori llamó a construir un proceso de unidad nacional y reconciliación, acompañado de una transformación institucional orientada a fortalecer la seguridad y la estabilidad económica.
Entre sus principales propuestas destacan la construcción de cuatro megapenales de máxima seguridad, el fortalecimiento de la Policía Nacional mediante asesoría internacional, la reducción del déficit fiscal al uno por ciento del Producto Bruto Interno y el incremento de las pensiones.
Por su parte, Sánchez centró su discurso en la necesidad de combatir la corrupción, recuperar la institucionalidad democrática y enfrentar la inseguridad. El candidato de izquierda planteó impulsar una nueva Constitución basada en consensos nacionales, promover políticas de industrialización y diversificación productiva, restablecer el equilibrio entre los poderes del Estado y crear un comando unificado para combatir al crimen organizado.

La elección se desarrolla después de una primera vuelta altamente fragmentada. De acuerdo con cifras de la ONPE, Fujimori obtuvo el 17.192 por ciento de los votos válidos en los comicios de mayo, mientras que Sánchez alcanzó el 12.039 por ciento, resultados que evidenciaron la dispersión del electorado y anticiparon una segunda vuelta competida.
Analistas consideran que el resultado de esta elección será determinante para el futuro político y económico de Perú, un país que en los últimos años ha enfrentado una fuerte inestabilidad institucional, cambios frecuentes de gobierno y crecientes demandas sociales por mayor seguridad, empleo y transparencia gubernamental.
Con millones de ciudadanos llamados a las urnas, la jornada electoral representa una nueva prueba para la democracia peruana y definirá el proyecto político que conducirá al país durante los próximos cinco años.


