La presidenta afirmó que los trabajadores tienen derecho a manifestarse, pero sostuvo que el conflicto es de carácter sindical. Zoé Robledo seguirá al frente del Instituto mientras prepara una propuesta integral de aumento salarial y medidas para corregir fallas operativas y de abasto.
Ciudad de México.— La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo afirmó que los trabajadores disidentes del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) tienen libertad de expresión y pueden realizar marchas, bloqueos y protestas, ante las movilizaciones anunciadas para exigir mejoras salariales y atender diversas irregularidades en clínicas y hospitales.
La mandataria federal señaló que se trata de un asunto sindical que no puede resolver directamente, aunque aseguró que su gobierno atenderá las demandas planteadas por el personal de la institución.
Asimismo, ratificó que Zoé Robledo Aburto continuará al frente del IMSS, “sin ninguna duda”, mientras el director general prepara una propuesta integral de incremento salarial que será presentada a la representación sindical, de acuerdo con las posibilidades presupuestarias.
Sheinbaum indicó que también se atenderán los problemas relacionados con la operación interna de las unidades médicas, así como las denuncias por falta de medicamentos y material quirúrgico.
“Se van a atender las diversas manifestaciones de problemáticas dentro de la operación y Zoé está presentando una propuesta integral que va a atender, de manera posible con los recursos que alcancen, estas situaciones”, expresó.
Al referirse a las irregularidades denunciadas recientemente por trabajadores del sector salud, la presidenta reconoció que el IMSS mantiene procedimientos burocráticos que, en algunos casos, corresponden a esquemas administrativos de hace cuatro décadas.

Explicó que muchos trámites continúan realizándose mediante oficios y correos electrónicos, lo que dificulta la atención oportuna de las necesidades de clínicas y hospitales.
Por ello, planteó la necesidad de modernizar y digitalizar los procesos administrativos para mejorar la adquisición y distribución de medicamentos, así como la disponibilidad de insumos médicos.
“Tenemos que modernizar, digitalizar todos los procesos para beneficio de la gente”, sostuvo, al señalar que la solución también requiere la participación del sindicato y de los trabajadores.
La titular del Ejecutivo federal consideró que las deficiencias no necesariamente responden a actos de mala fe, sino a la falta de actualización de los procedimientos gubernamentales, por lo que instruyó a la dirección del IMSS a elaborar una propuesta que permita resolver los problemas con los recursos disponibles.
En ese sentido, descartó contratar una empresa externa para corregir las deficiencias y defendió la capacidad del propio gobierno para mejorar sus sistemas de gestión.
“No puede ser que en la era de la inteligencia artificial no tengamos sistemas eficientes dentro del gobierno”, manifestó.
Sheinbaum también aclaró que sus recorridos por las unidades del IMSS-Bienestar no están relacionados con las protestas de los trabajadores del IMSS, pues fueron programados con anterioridad para escuchar al personal y conocer las necesidades de los centros médicos.
Finalmente, reconoció que el sistema público de salud todavía enfrenta importantes desafíos y que su funcionamiento no es perfecto. Sin embargo, sostuvo que los servicios públicos deben alcanzar altos estándares de calidad y que la austeridad republicana debe servir para mejorar la eficiencia, no para justificar deficiencias ni gastos innecesarios.


