Los disturbios en Milán dejaron al menos dos policías heridos y cerca de 50 manifestantes detenidos. Las movilizaciones también fueron protagonizadas por estudiantes que exigen mejoras educativas, rechazan las restricciones a alumnos extranjeros y cuestionan el gasto militar del Gobierno de Giorgia Meloni.
Italia.— Las protestas contra el alto costo de vida y diversas políticas gubernamentales escalaron este sábado en Italia, donde se registraron enfrentamientos entre manifestantes y fuerzas policiales, además de saqueos e incendios de mobiliario urbano y propiedades privadas en el centro de Milán.
Los disturbios se concentraron en los alrededores de la emblemática plaza del Duomo, donde grupos de manifestantes encapuchados lanzaron piedras, adoquines y otros objetos contra los agentes antidisturbios. Asimismo, prendieron fuego a barricadas improvisadas con mesas de establecimientos comerciales.
En respuesta, la Policía utilizó gases lacrimógenos y cañones de agua para dispersar a la multitud, mientras que varias personas fueron desalojadas de la galería comercial de lujo Vittorio Emanuele II, uno de los puntos más conocidos de la ciudad.
De acuerdo con los reportes difundidos sobre los incidentes, al menos dos agentes resultaron heridos y cerca de 50 manifestantes fueron detenidos, entre ellos varios menores de edad.
Ante los hechos violentos, la primera ministra italiana, Giorgia Meloni, condenó los ataques y los daños ocasionados durante las movilizaciones, aunque reconoció el derecho de la ciudadanía a manifestarse.
“Manifestarse es un derecho. Incendiar nuestras ciudades no lo es”, expresó la mandataria a través de sus redes sociales.
ESTUDIANTES RECHAZAN POLÍTICAS DEL GOBIERNO
Las movilizaciones se producen después de que miles de estudiantes salieran a las calles el pasado 16 de octubre para participar en una jornada denominada El día de no-Meloni, con la que expresaron su rechazo a diversas medidas impulsadas por el Gobierno italiano.
Entre sus principales demandas figuran mejoras en las condiciones educativas, mayores recursos para las escuelas y el rechazo a un polémico decreto que limita la cantidad de estudiantes extranjeros.
Las manifestaciones también incorporaron reclamos relacionados con el encarecimiento del costo de vida y el aumento del gasto militar, en medio de las críticas de sectores estudiantiles a las prioridades presupuestarias del Ejecutivo.
Una de las consignas más repetidas durante las movilizaciones fue: “Dinero para las escuelas, no para la guerra”, frase con la que los participantes cuestionaron la asignación de recursos públicos al ámbito militar frente a las necesidades educativas.
UNA OLA DE PROTESTAS EN EUROPA
Los acontecimientos en Italia se producen en un contexto de movilizaciones sociales en otros países europeos, entre ellos Francia y Albania, donde también se han registrado protestas relacionadas con demandas económicas, políticas y sociales.

En el caso italiano, las manifestaciones reflejan el descontento de distintos sectores frente al costo de vida y las decisiones gubernamentales. Sin embargo, los enfrentamientos registrados en Milán abrieron un nuevo frente de tensión entre el derecho a la protesta y la respuesta de las autoridades ante los actos de violencia.
Mientras el Gobierno de Meloni condena los disturbios, los sectores movilizados mantienen sus exigencias en materia educativa, económica y presupuestaria, en un escenario de creciente confrontación social.


