La Guardia Revolucionaria iraní aseguró que obtuvo parte de una GBU-57, considerada la bomba convencional más potente del mundo, durante la guerra de junio de 2025. Según un alto mando militar, el artefacto no detonó y sus componentes están bajo análisis tecnológico.
Irán.- Irán afirmó haber obtenido parte de una bomba antibúnker estadounidense GBU-57 MOP, un artefacto de aproximadamente 14 toneladas considerado la bomba aérea convencional más grande del mundo, informó el 18 de octubre la Armada del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI).
De acuerdo con Mohammad Reza Naqdi, asesor del comandante en jefe de la Guardia Revolucionaria, el país consiguió la mitad de una de estas bombas durante la denominada guerra de los Doce Días, que enfrentó a Irán e Israel del 13 al 24 de junio de 2025, periodo en el que Estados Unidos también intervino con ataques contra instalaciones nucleares iraníes.
El militar aseguró que la bomba no llegó a detonar y que Irán ha estado examinando su tecnología. Sin embargo, las declaraciones difundidas por medios iraníes no aportan pruebas independientes que permitan confirmar la posesión del artefacto ni precisar las condiciones en que habría sido recuperado.

Naqdi sostuvo que únicamente Estados Unidos e Irán poseen actualmente esta bomba, aunque esa afirmación tampoco fue respaldada con evidencia verificable en el comunicado.
La GBU-57 Massive Ordnance Penetrator (MOP) fue diseñada por Estados Unidos para penetrar instalaciones subterráneas fortificadas antes de explotar. Su capacidad de penetración la convierte en un arma destinada a atacar objetivos protegidos bajo tierra, incluidas instalaciones militares y estructuras estratégicas.
En su declaración, Naqdi también lanzó una advertencia sobre la capacidad de respuesta militar iraní y aseguró que sus misiles están preparados para ser utilizados en caso de una nueva ofensiva.
«Hemos preparado nuestros misiles y, si el enemigo da un solo paso en falso, su ataque será frustrado y no tendrán vía de escape», afirmó el asesor militar.
Las declaraciones se producen en un contexto de tensiones regionales y mantienen la atención sobre las capacidades armamentísticas de Irán, así como sobre las posibles implicaciones estratégicas de que el país pudiera acceder a tecnología militar estadounidense de este tipo.


