El portavoz de la Cancillería iraní, Esmail Baghaei, sostuvo que no puede haber buenas relaciones de vecindad mientras otros países permitan que fuerzas extranjeras utilicen sus territorios para atacar a Teherán. La advertencia ocurre en medio de las tensiones con Estados Unidos y las negociaciones para reabrir el estrecho de Ormuz.
TEHERÁN.- Irán advirtió que responderá a cualquier agresión militar y exigió a los países vecinos impedir que potencias extranjeras utilicen sus territorios y bases militares para lanzar ataques contra la República Islámica, en un contexto de creciente tensión regional con Estados Unidos e Israel.
El portavoz del Ministerio de Exteriores iraní, Esmail Baghaei, afirmó que no es posible hablar de buenas relaciones entre países vecinos mientras algunos permitan que fuerzas extranjeras utilicen sus instalaciones militares para atacar a otras naciones.
“El principio fundamental de las buenas relaciones de vecindad es el respeto mutuo a la soberanía y la integridad territorial”, señaló el funcionario, al insistir en que cualquier mecanismo de seguridad regional debe partir de la prohibición del uso de territorios nacionales para amenazar a terceros países.
Baghaei sostuvo que los gobiernos de la región deben asumir su responsabilidad para evitar que potencias externas conviertan sus territorios en plataformas de operaciones militares contra Irán.

Teherán advierte represalias contra Estados Unidos
Durante la misma jornada, el portavoz iraní rechazó versiones sobre un supuesto mensaje de Estados Unidos en el que Washington habría manifestado su intención de atacar la montaña Pickaxe, una zona señalada por sospechas de albergar instalaciones vinculadas con el programa nuclear iraní, y habría solicitado a Teherán abstenerse de responder.
Baghaei aseguró que Irán no dejará ninguna agresión sin represalias y advirtió que la respuesta podría igualar o superar la magnitud del ataque recibido.
“Si nuestra respuesta no es más contundente, será al menos de la misma magnitud”, declaró.
El presidente estadounidense, Donald Trump, ha amenazado anteriormente con atacar esa montaña ante las sospechas sobre la posible presencia de instalaciones relacionadas con el programa nuclear iraní.
A principios de octubre, el subcomandante del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica, Ali Fadavi, también advirtió que las fuerzas iraníes atacarían cualquier punto desde el cual se lanzaran operaciones militares contra su país, incluidas las bases estadounidenses ubicadas en naciones vecinas.
El mando militar afirmó que Teherán ya había comunicado sus líneas rojas a los gobiernos de la región y que cualquier lugar utilizado para ejecutar acciones contra Irán podría convertirse en objetivo militar.
Irán propone reabrir el estrecho de Ormuz
En paralelo a las advertencias militares, el ministro de Exteriores iraní, Abbas Araghchi, presentó el sábado 17 de octubre una propuesta de siete días para reabrir el estrecho de Ormuz y restablecer el tránsito marítimo, condicionada al cumplimiento de determinados requisitos por parte de Estados Unidos.
Durante una reunión de la Organización de Cooperación Islámica, celebrada en Bagdad, Araghchi explicó que la propuesta fue transmitida a Washington a través de Catar.
“La elección ahora recae en Estados Unidos”, afirmó el canciller, quien reiteró que Teherán mantiene disposición al diálogo, pero rechaza las presiones, las amenazas y la intimidación.
La iniciativa diplomática se produce mientras la navegación por el estrecho de Ormuz atraviesa uno de sus periodos más delicados desde el inicio del conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán, a finales de febrero.
La situación también se ve afectada por las ofensivas hutíes contra Arabia Saudita, el encarecimiento del transporte marítimo y la volatilidad de los precios internacionales del petróleo.
Las declaraciones de las autoridades iraníes reflejan la doble estrategia de Teherán: mantener abierta la posibilidad de una negociación para restablecer el tránsito marítimo y, al mismo tiempo, advertir que responderá militarmente si considera amenazada su soberanía o su seguridad nacional.


