La Fiscalía alemana acusa a Serguéi K. de organizar una operación clandestina con buzos y especialistas en explosivos para destruir las tuberías que transportaban gas ruso a Europa. El proceso se prolongará hasta diciembre, mientras Moscú cuestiona la investigación y denuncia la exclusión de las empresas operadoras.
Hamburgo, Alemania.— Este miércoles inició en Hamburgo el juicio contra el ciudadano ucraniano Serguéi K., acusado de organizar el sabotaje contra los gasoductos Nord Stream, una infraestructura estratégica que transportaba gas natural ruso directamente hacia Europa.
El acusado, quien fue detenido en Italia el año pasado en cumplimiento de una orden internacional, enfrenta cargos por presuntamente encabezar un grupo de agentes ucranianos, entre ellos buzos y un especialista en explosivos, que habrían participado en la operación clandestina para hacer estallar las tuberías.
De acuerdo con la Fiscalía alemana, Serguéi K. habría coordinado las acciones junto con otros integrantes del Ejército ucraniano, supuestamente en nombre de entidades estatales de Ucrania que no han sido identificadas públicamente. Los fiscales consideran que los hechos podrían constituir un crimen de guerra.

El procedimiento contempla 16 jornadas de audiencias y se prevé que concluya el próximo 17 de diciembre. El caso representa un desafío diplomático y político para el Gobierno alemán, que mantiene su respaldo a Ucrania pese a las líneas de investigación que apuntan a la posible participación de ciudadanos ucranianos en el atentado.
Rusia cuestiona las acusaciones y defiende el suministro de gas
El presidente ruso, Vladímir Putin, ha rechazado las acusaciones que responsabilizaron a Moscú por la destrucción de los gasoductos. A principios de septiembre, sostuvo que Rusia tenía interés en mantener las exportaciones de gas hacia Europa, por lo que consideró contradictorio atribuirle la responsabilidad del ataque.
Putin también afirmó que su país estaría dispuesto a reanudar el suministro de gas a las naciones europeas, siempre que estas tomaran la decisión de hacerlo. Según el mandatario, las sanciones impuestas por Estados Unidos representan uno de los principales obstáculos para esa posibilidad.
Los gasoductos Nord Stream 1 y Nord Stream 2 resultaron dañados por explosiones submarinas en septiembre de 2022. La infraestructura era estratégica para el suministro energético europeo, particularmente para Alemania, debido a su conexión directa con Rusia.
Moscú acusa a Alemania de excluir a las empresas operadoras
Por su parte, la portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores de Rusia, María Zajárova, criticó la decisión del tribunal alemán de rechazar la solicitud de Nord Stream AG y Nord Stream 2 AG para intervenir en el procedimiento penal como codemandantes.

La funcionaria cuestionó que el proceso se concentre en establecer la responsabilidad individual del acusado y en determinar cómo se habría ejecutado materialmente el sabotaje, sin abordar, según su interpretación, otros aspectos relacionados con la autoría intelectual y las posibles responsabilidades institucionales.
Zajárova también acusó a Alemania de no cooperar adecuadamente con las autoridades rusas en las investigaciones sobre la destrucción de los gasoductos, al considerar que esa falta de colaboración contraviene obligaciones internacionales de asistencia jurídica.
La portavoz aseguró que Moscú continuará impulsando acciones en el ámbito internacional para identificar y llevar ante la justicia tanto a los presuntos ejecutores materiales como a quienes considera los responsables intelectuales del ataque.
El juicio en Hamburgo buscará esclarecer la responsabilidad penal del acusado por su presunta participación en el sabotaje. Sin embargo, las diferencias entre Rusia y Alemania sobre el alcance de las investigaciones mantienen el caso en el centro de las tensiones políticas y diplomáticas derivadas de la guerra en Ucrania.


