Los precios del combustible alcanzaron su nivel más alto desde 2022, impulsados por la preocupación sobre las reservas, el aumento de la demanda para calefacción y las tensiones en Oriente Medio. Las reservas de gas de la Unión Europea se encuentran alrededor del 75 %, mientras que Alemania registra un llenado del 61 %.
EUROPA.- El precio del gas natural en Europa superó los 97 euros por megavatio-hora por primera vez desde 2022, ante la creciente preocupación por el suministro energético durante el próximo invierno, informó Bloomberg este lunes.
Los contratos de referencia registraron un incremento del 3.5 %, en un contexto marcado por las previsiones de mayor demanda para calefacción, la incertidumbre geopolítica derivada de los conflictos en Oriente Medio y la competencia internacional por los cargamentos de gas natural licuado (GNL).
Las presiones sobre el mercado energético europeo también están relacionadas con la disponibilidad limitada de suministros, que obliga a los compradores del continente a competir con otras regiones, particularmente Asia, por el combustible necesario para cubrir sus necesidades.
De acuerdo con el reporte, la situación genera inquietud entre los gobiernos y los mercados ante la posibilidad de que las temperaturas desciendan por debajo de los niveles habituales y aumente el consumo de gas en los hogares y la industria.

Reservas por debajo de los niveles requeridos
Uno de los principales factores de preocupación es el nivel de almacenamiento de gas en la Unión Europea, que se sitúa alrededor del 75 % de su capacidad, mientras que Alemania registra aproximadamente un 61 %.
Las cifras reportadas reflejan la presión sobre las reservas de cara a la temporada de calefacción. El nivel europeo también fue señalado como el más bajo para esta etapa del año desde que comenzaron los registros en 2009.
Las normas de la Unión Europea establecen objetivos de llenado de los almacenes de gas, con una referencia general de al menos el 80 % de la capacidad nacional para diciembre, aunque las obligaciones aplicables pueden contemplar flexibilidad según las condiciones del mercado y de cada país.
La necesidad de reponer las reservas en un periodo de mayor competencia por los suministros podría elevar todavía más los costos para los compradores europeos.
La crisis energética y la dependencia del suministro externo
La situación actual se suma a las dificultades que enfrenta Europa desde la reducción de sus compras de gas ruso y la interrupción del transporte directo a través de los gasoductos Nord Stream, dañados por explosiones en septiembre de 2022.
La diversificación de proveedores ha llevado a los países europeos a recurrir en mayor medida al gas natural licuado y a otras rutas de abastecimiento, lo que los expone a las fluctuaciones de los mercados internacionales y a posibles interrupciones en las entregas.
A este panorama se agrega la reciente escalada de las tensiones en Oriente Medio, que ha contribuido a incrementar la incertidumbre sobre los precios de los hidrocarburos y la seguridad del suministro energético.
Un encarecimiento prolongado del gas podría trasladarse a los recibos de calefacción de los hogares y elevar los costos de producción de las empresas, especialmente en sectores industriales con un elevado consumo energético.
Precios podrían alcanzar los 110 euros
Las perspectivas para los próximos meses dependerán de factores como las temperaturas invernales, la disponibilidad de gas natural licuado procedente de proveedores como Catar y la evolución de los conflictos internacionales.
En un escenario de escasez de suministros y frío más intenso de lo habitual, el precio del gas podría alcanzar los 110 euros por megavatio-hora durante el invierno boreal, de acuerdo con las previsiones citadas en la información de referencia.
Aunque ese nivel constituye un escenario posible y no una certeza, el repunte actual vuelve a colocar la seguridad energética entre las principales preocupaciones económicas de Europa, ante el riesgo de mayores gastos para las familias, presiones sobre la industria y un deterioro de la competitividad del bloque comunitario.


