La Comisión Económica para América Latina y el Caribe prevé que las importaciones de México aumenten 24% este año, lo que colocaría al país entre las economías con mayor dinamismo comercial de la región. El organismo advierte que la revisión del acuerdo con Estados Unidos y Canadá ha propiciado una reconfiguración de los flujos comerciales, sin frenar el déficit estadounidense ni eliminar la presencia indirecta de insumos chinos.
Ciudad de México.— La revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) no ha logrado reducir el déficit comercial estadounidense con México ni contener el crecimiento del intercambio comercial mexicano, de acuerdo con las perspectivas de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal), que anticipa un importante dinamismo del comercio exterior nacional durante 2026.
Al presentar el informe Perspectivas del Comercio Internacional de América Latina y el Caribe 2026, el secretario ejecutivo de la Cepal, José Manuel Salazar-Xirinachs, explicó que las medidas impulsadas por Washington para disminuir su déficit comercial y limitar la entrada de productos chinos a través de terceros países han generado, hasta ahora, una reconfiguración geográfica de las operaciones comerciales.
El organismo estima que el valor de las exportaciones mexicanas hacia el mundo crecerá 26 por ciento al cierre de 2026, mientras que las importaciones avanzarían 24 por ciento. Estas proyecciones reflejan el dinamismo de la economía comercial mexicana frente a otras naciones de América Latina y el Caribe.
Salazar-Xirinachs destacó que, desde la entrada en vigor del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) en 1994 y posteriormente con el T-MEC, México se ha consolidado como un socio estratégico de Estados Unidos.
Esta integración, señaló, no se limita al intercambio de bienes y servicios, sino que comprende una estrecha vinculación de los sistemas productivos de ambos países.
En ese contexto, pese a los cambios en el acuerdo comercial y a los esfuerzos estadounidenses por modificar los flujos de intercambio, el déficit comercial de Estados Unidos con México se ha triplicado durante la última década, según lo expuesto en el informe.

Electrónicos y maquinaria impulsan las exportaciones
La directora de la División de Comercio Internacional e Integración de la Cepal, Daniela García, detalló que el crecimiento previsto de 26 por ciento en las exportaciones mexicanas estaría compuesto principalmente por un aumento del volumen de productos vendidos al extranjero.
Precisó que 21 puntos porcentuales corresponderían a un incremento en las cantidades exportadas y cinco puntos al efecto de los precios.
En el caso de las importaciones, el avance estimado de 24 por ciento se explicaría por un aumento de 20 puntos porcentuales en el volumen de mercancías adquiridas y cuatro puntos relacionados con los precios.
Entre los principales impulsores de las ventas mexicanas destacan los productos electrónicos y la maquinaria para el procesamiento de datos, sectores vinculados estrechamente con la demanda del mercado estadounidense.
La Cepal subrayó que la revisión del T-MEC ha ampliado su alcance más allá de las cuestiones comerciales, al incorporar aspectos de política industrial, seguridad económica y cadenas de suministro, en línea con el objetivo de Washington de reducir la participación de productos e inversiones de origen chino en América del Norte.
ASEAN gana terreno en el comercio mundial
El informe también identifica cambios importantes en los socios comerciales de Estados Unidos durante el primer semestre de 2026.
En ese periodo, las importaciones estadounidenses procedentes de China disminuyeron 24.5 por ciento anual, mientras que las originarias de la Unión Europea retrocedieron 21.8 por ciento.
En contraste, las compras provenientes de los países de la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (ASEAN) aumentaron 32.1 por ciento, en tanto que las importaciones desde América Latina y el Caribe crecieron 11.1 por ciento.
La ASEAN, integrada por países como Vietnam, Tailandia, Indonesia, Malasia, Filipinas y Singapur, entre otros, ha ganado protagonismo como intermediaria en las cadenas internacionales de suministro.
Además de incrementar sus exportaciones hacia Estados Unidos, el bloque elevó 21.4 por ciento sus ventas a China, mientras que sus importaciones procedentes de América Latina y el Caribe crecieron 20.1 por ciento.
Para Salazar-Xirinachs, estas cifras muestran que la separación económica entre Estados Unidos y China no es tan profunda como sugieren algunos indicadores comerciales.
El funcionario explicó que parte de las mercancías exportadas desde países como Vietnam e India incorpora insumos chinos, por lo que las estadísticas de comercio bilateral no necesariamente reflejan una desvinculación efectiva entre ambas economías.
América Latina amplía sus mercados, pero enfrenta retos
La Cepal también observó una diversificación de las exportaciones latinoamericanas hacia las principales economías del mundo.
Durante el primer semestre de 2026, las ventas de América Latina y el Caribe hacia China aumentaron 29.4 por ciento anual; las destinadas a Estados Unidos crecieron 11.1 por ciento, mientras que las dirigidas a la Unión Europea avanzaron 16.9 por ciento. Las exportaciones hacia la ASEAN registraron un incremento de 20.1 por ciento.
No obstante, el organismo advirtió que una parte importante de las ventas regionales hacia Asia continúa concentrada en materias primas, particularmente minerales y otros productos básicos.
Salazar-Xirinachs consideró que el desafío para América Latina consiste en agregar valor a sus exportaciones, fortalecer sus capacidades industriales y aprovechar la expansión comercial para impulsar actividades productivas de mayor contenido tecnológico.
En ese sentido, planteó la necesidad de atraer inversiones, incluidas las procedentes de China, que permitan ampliar la cooperación tecnológica y desarrollar procesos de producción más sofisticados.
Las perspectivas de la Cepal apuntan así a un año de expansión para el comercio exterior mexicano, aunque también advierten que el crecimiento de las exportaciones no elimina los desafíos relacionados con la dependencia de los mercados externos, la transformación industrial y la evolución de las cadenas globales de suministro en medio de las tensiones comerciales entre las principales potencias.


