Riad analiza una operación militar que podría comenzar en las próximas semanas para recuperar el control de zonas estratégicas del mar Rojo, incluido el estrecho de Bab el Mandeb. La ofensiva sería encabezada por fuerzas yemeníes con respaldo aéreo saudita.
RIAD.- Arabia Saudita prepara una posible ofensiva militar contra los hutíes en Yemen, con el objetivo de recuperar el control de posiciones estratégicas en la costa del mar Rojo y garantizar la navegación por el estrecho de Bab el Mandeb, de acuerdo con información de funcionarios regionales y occidentales citados por Reuters.
La operación, que podría comenzar en las próximas semanas, contempla distintos escenarios. Uno de ellos consiste en una ofensiva concentrada en la zona de Bab el Mandeb, mientras que otro plantea ataques coordinados en varios frentes de Yemen, incluidos los territorios de Al Bayda, Marib, Taiz y Al Jawf.
Según las fuentes consultadas por Reuters, las operaciones terrestres estarían encabezadas por fuerzas gubernamentales yemeníes bajo supervisión saudita, mientras que Riad proporcionaría principalmente apoyo aéreo.
Dependiendo de la magnitud de la operación, podrían ser movilizados más de 100 mil soldados yemeníes, aunque las fuentes señalaron que todavía no existe una fecha precisa para el inicio de la ofensiva. Las estimaciones recogidas por Reuters van desde la próxima semana hasta un momento posterior a las elecciones legislativas de Estados Unidos de noviembre.
Uno de los principales objetivos sería revertir los recientes avances de los hutíes, quienes durante septiembre extendieron su control a lo largo de la costa yemení del mar Rojo y tomaron posiciones en torno al estrecho de Bab el Mandeb, considerado un punto estratégico para el transporte marítimo entre el Mediterráneo y Asia.

El estrecho constituye además una ruta de especial importancia para el comercio internacional debido a su ubicación en el extremo sur del mar Rojo. Su importancia se ha incrementado ante las dificultades que enfrenta otra ruta estratégica de la región, el estrecho de Ormuz.
Fuentes occidentales y del Golfo citadas por Reuters indicaron que Arabia Saudita considera que mantener el control hutí sobre Bab el Mandeb limita sus posibilidades de avanzar hacia nuevas negociaciones de paz con el grupo yemení.
La eventual ofensiva representaría una nueva escalada en el conflicto yemení, después de que una tregua alcanzada en 2022 mantuviera en gran medida congeladas las líneas del frente durante varios años.
De acuerdo con Reuters, esa relativa estabilidad comenzó a deteriorarse este año, luego de que los hutíes incrementaran sus ataques con misiles y drones contra objetivos vinculados con Arabia Saudita, incluidos buques e infraestructura petrolera, en el contexto de la escalada regional.
Apoyo internacional
Estados Unidos mantiene apoyo de inteligencia a las operaciones sauditas en Yemen, incluida información relacionada con objetivos, aunque las fuentes citadas por Reuters señalaron que Washington no prevé participar directamente en las operaciones de combate.
Por su parte, Turquía y Pakistán han proporcionado equipo militar a Arabia Saudita. Pakistán también mantiene asesores militares en territorio saudita y ha desplegado personal para contribuir a la defensa frente a ataques con drones y misiles, aunque Islamabad no ha decidido enviar tropas para combatir dentro de Yemen.
Francia, además, anunció el envío de sistemas defensivos y tropas a Arabia Saudita para contribuir a la protección de la ciudad portuaria de Yanbu, según la información citada por Reuters.
Fuerzas yemeníes, un factor clave
Uno de los principales desafíos de cualquier operación terrestre será la capacidad de las distintas fuerzas yemeníes que respaldan al gobierno para actuar de manera coordinada.
Reuters señaló que estas fuerzas se encuentran fragmentadas y que algunas fueron armadas y entrenadas por Arabia Saudita y Emiratos Árabes Unidos durante diferentes etapas de la guerra civil.
Analistas consultados por la agencia advirtieron que varias de esas agrupaciones no estarían organizadas para sostener una ofensiva prolongada contra las fuerzas hutíes.
El eventual inicio de una operación militar colocaría nuevamente a Yemen en el centro de la tensión regional y podría tener repercusiones sobre la seguridad de las rutas marítimas del mar Rojo, una de las principales vías de conexión comercial entre Europa, Medio Oriente y Asia.


