La presidenta señaló que cada dos años se destinan alrededor de 50 mil millones de pesos del presupuesto público al IPAB, aunque aseguró que estos recursos cubren solamente una parte de los intereses de la deuda.
Ciudad de México.- La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo afirmó que la deuda derivada del rescate bancario de la década de los 90, conocido como Fobaproa, continuará representando una carga para las finanzas públicas, al sostener que “nunca vamos a acabar de pagar” este compromiso financiero.
Durante sus declaraciones, la mandataria explicó que, de acuerdo con información proporcionada por el secretario de Hacienda, Edgar Amador Zamora, cada dos años se destinan aproximadamente 50 mil millones de pesos del presupuesto público al Instituto para la Protección al Ahorro Bancario (IPAB) mediante bonos.
Sin embargo, precisó que esos recursos únicamente cubren una parte de los intereses generados por la deuda, mientras que el capital y el resto de los intereses deben ser cubiertos mediante la adquisición de nueva deuda.
Sheinbaum explicó que, normalmente, cuando se adquiere un crédito, los pagos permiten reducir progresivamente tanto el capital como los intereses. En el caso del Fobaproa, sostuvo, el esquema implica que solamente una parte de los intereses se cubre mediante bonos, mientras que el resto de las obligaciones financieras permanece.

“Por eso sostengo que increíblemente nunca se va a acabar de pagar el Fobaproa”, señaló la presidenta, quien calificó como una “irresponsabilidad” la decisión tomada por gobiernos anteriores para enfrentar la crisis financiera de aquella época.
Cuestiona rescate bancario
La presidenta recordó que la crisis económica ocurrió al final del gobierno de Carlos Salinas de Gortari, cuando se registró una fuerte devaluación del peso y aumentaron las tasas de interés, generando una situación económica complicada para el país.
Posteriormente, durante el gobierno de Ernesto Zedillo, se implementó el rescate del sistema financiero mediante el mecanismo que posteriormente se convirtió en deuda pública.
Sheinbaum criticó que mientras se apoyó a instituciones bancarias y grandes empresarios, numerosos ciudadanos afectados por la crisis no recibieron el mismo respaldo.
Como ejemplo, mencionó a personas que habían adquirido maquinaria agrícola, como tractores, cuyas deudas aumentaron considerablemente debido al incremento de las tasas de interés, hasta hacer imposible su pago.
“Tuvo que entregar el tractor y a veces hasta su casa y todo lo que tenía”, relató.
La mandataria también sostuvo que la crisis provocó que personas de distintos sectores sociales tuvieran que migrar hacia Estados Unidos ante la falta de oportunidades económicas en México.
Llama a no regresar al pasado
Al referirse a las consecuencias que, según expuso, dejó aquella crisis económica, Sheinbaum planteó a la población si estaría dispuesta a regresar a un modelo de gobierno como el de décadas anteriores.
“¿El pueblo de México quiere regresar al pasado?”, cuestionó.
Finalmente, aseguró que su administración continuará defendiendo el proyecto de transformación impulsado por su movimiento y sostuvo que ese es el camino que seguirá su gobierno.


