Moscú advierte sobre los riesgos de una eventual confrontación armada en órbita y señala que las acciones estadounidenses amenazan la sostenibilidad de las actividades espaciales
MOSCÚ.— Rusia expresó su preocupación por el reconocimiento realizado por Estados Unidos sobre el despliegue de capacidades ofensivas en la órbita terrestre y advirtió sobre las consecuencias que una eventual confrontación militar en el espacio podría tener para la humanidad.
La portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores de Rusia, María Zajárova, reaccionó este martes a las declaraciones del secretario de la Fuerza Aérea estadounidense, Troy Meink, quien confirmó que Washington cuenta con un arma ofensiva desplegada en el espacio.
Zajárova sostuvo que, por primera vez, funcionarios estadounidenses han reconocido públicamente la posesión de capacidades de armamento espacial. Según la funcionaria rusa, esta declaración constituye evidencia de la aplicación práctica de una política estadounidense orientada al despliegue y utilización de armas en el espacio.
La portavoz acusó a Washington de priorizar sus intereses estratégicos y advirtió que cualquier conflicto armado en órbita podría generar consecuencias graves para la humanidad.

Asimismo, señaló que el desarrollo de este tipo de capacidades representa un riesgo para la sostenibilidad a largo plazo de las actividades espaciales y para las posibilidades de exploración del espacio por parte de otros países.
EE. UU. justifica despliegue
El reconocimiento estadounidense fue realizado el lunes por Troy Meink durante la conferencia anual Aire, Espacio y Ciberespacio, donde el funcionario justificó el despliegue de armamento espacial bajo el argumento de proteger a las tropas estadounidenses y responder ante posibles acciones hostiles de otros países.
El anuncio representa un cambio relevante en el discurso público de Washington sobre las capacidades militares en el espacio, en un contexto marcado por las acusaciones estadounidenses contra Rusia y China por el desarrollo de tecnologías y maniobras que podrían afectar satélites, incluidas interferencias electrónicas y sistemas láser.
La creciente militarización del espacio se mantiene así como uno de los principales puntos de tensión entre las grandes potencias, mientras gobiernos y organismos internacionales han advertido sobre la necesidad de preservar el uso pacífico y sostenible del espacio exterior.


