El secretario de Estado estadunidense cuestionó la estrategia de México contra el crimen organizado y afirmó que existen amplias zonas del país donde el Estado no ejerce control
ECUADOR.- El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, afirmó que los esfuerzos de México para combatir a los cárteles de la droga “no son ni de lejos suficientes” y advirtió que Washington tendrá que enfrentar a estos grupos “de una forma u otra”, en medio de las tensiones bilaterales por la seguridad y el narcotráfico.
Durante una gira por Ecuador, Colombia y Perú, Rubio señaló que existen “vastos territorios en México que no están gobernados por el Estado”, al tiempo que reconoció las acciones emprendidas por el gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum contra las organizaciones criminales.
Sin embargo, el funcionario estadunidense consideró que todavía se requiere un mayor esfuerzo y sostuvo que la intención de Washington es trabajar conjuntamente con las autoridades mexicanas para combatir a los grupos delictivos.
“Nuestra esperanza y nuestra intención es hacerlo en asociación con México. Ese es el ideal. Pero, eventualmente, esa amenaza tendrá que ser enfrentada de una forma u otra”, declaró.

Presión de Washington sobre México
Las declaraciones de Rubio se producen en un contexto de una relación compleja entre la presidenta mexicana Claudia Sheinbaum y el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien en distintas ocasiones ha planteado la posibilidad de una intervención militar estadunidense contra los cárteles que operan en territorio mexicano.
Washington también ha incrementado la presión sobre funcionarios mexicanos, incluyendo la imputación contra el gobernador de Sinaloa, integrante del partido gobernante, por presuntos vínculos con organizaciones dedicadas al narcotráfico.
Rubio argumentó que los cárteles cuentan con capacidad para desafiar directamente a las instituciones mexicanas mediante asesinatos de candidatos, políticos, jueces y periodistas, lo que, a su consideración, representa una amenaza para la seguridad y la estabilidad del país.
El secretario de Estado también alertó sobre el carácter transfronterizo de las organizaciones criminales, particularmente por el empleo de drones y sofisticadas redes de tráfico utilizadas para movilizar drogas y migrantes.
La postura expresada por Rubio vuelve a colocar la lucha contra los cárteles en el centro de la relación entre México y Estados Unidos, mientras ambos gobiernos enfrentan el reto de definir los límites de la cooperación en materia de seguridad y evitar una escalada de tensiones por las amenazas de intervención desde Washington.


